La ermita de San Antonio Abad, popularmente conocida como Sanantonabat se encuentra en el Buñoa-bidea, camino que conduce en Bergara directamente desde el barrio de San Blas al de Basalgo y de allí a Vizcaya o a la costa por Elgueta. En un altozano, más arriba del caserío Beheosin o Beoziñ y bajo el Harizmendi, se encuentra la ermita. Se edificó en el siglo XVI y el documento más antiguo que se conserva data de 1554, fecha de apertura del libro de cuentas de la “Basílica de San Antonio Abad” donde se registran desde dicha fecha los movimientos de ingresos y gastos. También aparece citada en el Compendio de 1625 de Lope de Isasti. Protector de los animales, San Antonio Abad, también conocido como san Antón es patrón de lecheros, arrieros, peones o cepilleros que le invocan contra las afecciones de piel y quemaduras.

Hace años, con motivo del diseño de la carretera Málzaga-Urbiena la ermita estuvo a punto de desaparecer. El anteproyecto de la carretera proyectaba realizar el peaje de Arrillaga sobre la zona de la ermita. Una comisión de Bergara en la que participaba Xabier Aramburu realizó alegaciones señalando que ”se trataba de un edificio anterior a 1520 y que había cumplido desde siempre una función social entre las personas del barrio realizando misas en recuerdo de fallecidos los días de San Antón y San Antón Txiki y que el templo era muy cuidado por los vecinos del barrio”. Se solicitaba que se cambiase el proyecto para la instalación del peaje de Arrillaga, o que se llevase a otro lugar o, que de lo contrario, se desmontase piedra a piedra y se volviese a construir en algún otro sitio del barrio. Finalmente el anteproyecto se modificó y la ermita continúa en su emplazamiento original.
Aguirre Sorondo realiza una descripción arquitectónica: “edificio rectangular, orientado al E., con atrio de entrada. Tejado a dos aguas en parhilera y espadaña encima del hastial de entrada con una cruz en la parte superior y flanqueada por orbes. Puerta dovelada de medio punto con aguabenditera a la derecha. Una ventana en el frontispicio. Las dimensiones exteriores son de 13 x 10 metros y del atrio cubierto 5x 10 metros. En el lienzo derecho, dos ventanas.”
Y continua: La parte del presbiterio con bóveda trapezoidal de madera pintada de azul cielo. En el altar mayor un retablito dorado entre pilastras con la talla de San Antonio Abad, de 92 cm., con cayado, campanilla y a los pies un jabato. En el ático del retablo, frontón partido con cruz en el centro. A la derecha un óleo de Cristo y a la izquierda otro de la Dolorosa. Frente al altar central, una lámpara de aceite cuelga del techo sostenida en una polea de madera. Los cuatro primeros bancos delanteros, presentan respaldo reversible. En el coro, otro óleo grande de San Ignacio de Loyola y dos menores de la Ascensión y la Virgen del Rosario, todos muy deteriorados. Suelo de baldosas macizas. Otrora, a la derecha del altar central había otro con el cuadro de San Ignacio y uno más a la izquierda con talla de Santa Catalina, que fue robada y al tiempo se encontró a la venta en la Feria del Anticuario de Bilbao, y hoy se guarda en la sacristía de la iglesia de Santa Marina de Bergara, y otra talla que se destruyó pues estaba destrozada y apolillada que nuestro informante cree que era de una Virgen.
Santana y Barrio señalan al hablar de las iglesias de madera en el País Vasco y en concreto de esta ermita de San Antón: “Restaurada recientemente, la nave se cubre con un cielo raso de tabla en su color que oculta una armadura de correas atirantada. Sobre el altar existe un zeru policromado en azul con estructura de armadura de tres paños y el propio frente de la cabecera aparece revestido de tabla con listones ocultando las juntas. Uno de estos listones verticales presenta las aristas con las características tallas de mondaduras, propias del siglo XVI. Sin embargo, el guardapolvo debe ser uno de los elementos añadidos por Andrés de Larrínaga en el curso de las obras de reparación de la ermita que realizó en 1692, motivadas precisamente porque la mitad superior de los muros de la ermita estaba hasta entonces construida con entramado de tablas y el agua penetraba fácilmente hasta el altar”.

El libro de Libro de Cuentas de la “Basílica de San Antonio Abad” es la mejor fuente de información de su actividad. Desde 1554, se anotan los ingresos y gastos habidos, siendo la primera anotación una propiedad de 50 robles y castaños cuya leña se vende cada año produciendo rentas para el pago de obras y materiales de la ermita como tres altares, una cruz nueva, un cáliz, un misal de celebrar, otro pequeño, ropa para celebrar, una campanilla, nueve sábanas y seis manteles. Ese año se enladrilla el suelo. Se sabe que en 1562 Francisco de Ayala talla una imagen del santo titular con su caja que costó 101 reales, pagándose otros 33 reales a Elías de Herras pon pintarla (años 1562-1566); ambos artistas eran vecinos de Vitoria.
A mediados del siglo XVIII se cataloga una imagen de San Antonio de escultura bastante moderna, con su nicho pintado con escenas de sus milagros, y otra imagen del Santo de escultura antigua. Efectivamente, en el altar de la izquierda se encuentra una imagen, quizás el primitivo San Antón o San Benito, de 92 cms de altura; llama la atención por su rostro sencillo y simpático, y su oreja izquierda, tallada algo más arriba que su correspondiente de la derecha; se conserva en mal estado y apolillada. Otra imagen, de Santa Catalina, de 85 cms es de traza gótica y se halla repintada. Se trata de tallas de arte popular y muy rústicas, y esta segunda probablemente se trajo de la ermita vecina de San Fausto, puesto que no aparece en los inventarios antiguos. En el altar de la derecha, cuadro estropeado de San Ignacio de 1,48 x 1,16 de alguna calidad artística; el rostro resulta logrado, y entre los diversos motivos representados se ven la Santísima Trinidad, un arcabuz, el escudo de su casa y un libro. Se conservan cuatro bancos barrocos del tipo de respaldos movibles (el mismo banco mediante un sencillo artilugio hace que el fieles pueda sentarse hacia la parte delantera o trasera conforme lo aconseje el rito que vaya a celebrarse).
En 1676: se hicieron dos frontales en los dos altares laterales, tres bancos y un atabaque nuevo, En 1694, diez hombres se afanaron durante tres meses en la rehabilitación de la estructura. En 1694, diez hombres se afanaron durante tres meses en la rehabilitación de la estructura. En la visita del obispado de 1733 se ordena la construcción de un atrio en la parte delantera, mandato que se repite en 1748. En 1741 la ermita tenía tres altares: el del centro con la talla del titular San Antonio Abad y unas pinturas representando sus milagros; en el lado del evangelio la imagen de Santa María Magdalena y en el de la epístola una escultura de San Fausto.

El día de San Antón acudía mucha gente a misa, incluso los pastores de Vizcaya y Álava que en esa época del año habitaban en los caseríos cercanos; encargaban misas, y todos los asistentes llevaban velas y una buena limosna. Hasta la Guerra Civil, los domingos por la tarde al toque de campana, toda la barriada y las personas de los caseríos vecinos, acudían al rezo del rosario, dirigido indistintamente por hombres (era una de las obligaciones del mayordomo) y mujeres.
Se acude a esta ermita para bendecir las velas que se encienden como súplica o petición cuando en la casa cae algún animal enfermo, un parto o un posible peligro en la casa. Cuando una vaca está preñada o algún ganado se encuentra enfermo se lleva una vela a San Antón y se le reza.
Cuidaban la ermita los caseríos vecinos: Harizmendi, Albisu, Beozein (dos familias), Basarte y San Paute o San Poste. Ya hoy en Beozein sólo vive una familia y San Poste está deshabitado. Al encargado de las llaves se le llama giltzerua. Se reunían en su casa al día siguiente de la festividad del santo para hacer las cuentas del año y elegir al nuevo clavero. Por tradición, el giltzerua saliente invitaba a cenar besugo a sus vecinos. A partir de cierto momento el menú se cambió, y desde hace unos pocos años se juntan a cenar un día después de la festividad en algún restaurante de la zona. Cuando muere algún vecino, a las 12 del mediodía se toca utilizando la campana de la ermita el hil kanpaia, una serie de golpes lentos como aviso a los vecinos.
Hace unos años la ermita sufrió un robo llevándose la imagen de Santa Isabel (¿), un arcón de madera, unos candelabros y una mesa de altar. Aparecieron en una tienda de un anticuario de Santander por la que se pedía dos millones de pesetas por la imagen. Se denunció y recuperó la imagen siendo llevada al Museo Diocesano de San Sebastián para su restauración.


Las fiestas de San Antón se celebran el día de la festividad del santo, 19 de enero si bien el grueso del programa festivo tiene lugar en fin de semana. El sábado o el día anterior se realiza a primera hora una reunión de la hermandad de vecinos de San Antón. Se comienza con la subida a la ermita para acudir a misa de 11.00 horas. Tras la misa caldo, chorizo y un poco de vino junto con deporte rural, dantzaris, juegos populares como kaskara joku o txarri harrapatzea Desde las 4 de la tarde en la sidrería Zubiberri, las cartas toman el relevo de los festejos terminando con una cena popular a las 9 de la noche en Zubiberri.
BIBLIOGRAFIA
AGUIRRE SORONDO, Antxon
“Sin besugo pero con alegría. Elgoibar celebra hoy la fiesta de San Antón”. El Diario Vasco Sábado 17-enero 1998.
AGUIRRE SORONDO, Antxon y LIZARRALDE ELBERDIN Koldo
“Ermitas de Guipuzcoa”. Pag 122 Fundación Jose Miguel Barandiaran 2000
ARAMBURURU María José y GIL MASSA Jesús
“Artea Bergaran. Erdi eta Moderno Aroak”. Bergara Udalan 1991.
BERRIGARA, 24 de marzo de 1995, nº185 pag 12
DIPUTACION FORAL DE GIPUZKOA
“Ondare Historiko-Artistikoaren Zaharberrikuntza GIPUZKOA 1987-1990 Restauración del Patrimonio Histórico Artístico”.Pag 67 Diputación Foral de Gipuzkoa. Departamento de Cultura, Euskera, Juventud y Deportes. San Sebastián 1991
ENCICLOPEDIA GENERAL ILUSTRADA DEL PAIS VASCO.
Cuerpo A. Diccionario Enciclopédico Vasco. “Vol. LI Vasco-Viern” pp 283. Ed. Auñamendi, Estornés Lasa Hnos
GOROSABEL, Pablo
“Diccionario Histórico-Geográfico-Descriptivo de los Pueblos, Valles, Partidos Alcaldías y Uniones. Año 1862” pp. 594 Edición La Gran Enciclopedia Vasca. Bilbao 1972.
IRIGOYEN Domingo de
“Ermitas e Iglesias de Guipúzcoa”. Anuario de Eusko Folklore Tomo XIV pag. 14. Vitoria 1934
LOPE MARTINEZ DE ISASTI
“Compendio historial de Guipúzcoa en el año 1625”. Libro cuarto Cap. XXVII De la villa de Vergara 10 pag 606. Ed. La Gran Enciclopedia Vasca
MIGURA JUAN A
"La ermita de San Antón Abad vivirá mañana su tradicional jornada festiva" El Diario Vasco 16 de enero 2003 Edición Alto Deba Sn Sebastián 2003
PEÑA SANTIAGO LUIS
“Las ermitas de Guipúzcoa” pp. 270 Ed. Txertoa 1975 San Sebastián
SANTANA Alberto y BARRIO José Angel
“Ars Lignea. Las iglesias de madera en el País Vasco”. Catálogo descriptivo. Diputaciones Forales de Araba, Gipuzkoa y Vizcaya”. Pág 143 y 225 Electa España 1996.
SORONDO Imanol
“Las 38 ermitas de Bergara. Estudio Etnográfico Histórico”. Eusko Folklore. Tomo XXXI. Pag 176. San Sebastián 1982/1983
