La ermita de San Blas se encuentra en la carretera de
Segura a Legazpia tras pasar el pueblo de Zerain, sobre una “tontorra” rodeada de
un pequeño robledal a unos 300 metros de la parroquia. Estuvo abandonada
durante bastantes años hasta que su restauración terminó en los 90. Su cara
norte lindaba con el cementerio hasta que éste se trasladó en 1927. Cuenta la
tradición que San Blas fue médico y luego obispo en su ciudad natal Sebaste
(hoy Sivas) en el
antiguo territorio de Armenia donde sufrió martirio en el 316. Durante su vida realizó muchos milagros pero el más
conocido se produjo cuando salvó a un
niño de morir ahogado con una espina de pescado que se había tragado.
Aguirre
Sorondo señala la presencia de documentación escrita desde 1603. Era propiedad
de la familia Alústiza, herederos del Señor de Zerain,
estando cedida al Ayuntamiento para su custodia. Algunos incluso señalan que en tanto en
cuanto Zerain estuvo unido a Segura, la existencia de la ermita era anterior a
la iglesia parroquial pues se trataba del único recinto religioso de los
alrededores. Karmele Goñi indica que
hasta hace unos 100 años se celebraba en la ermita la Misa Mayor de San Roque,
patrono del pueblo.

Es
un edificio de planta rectangular, de una sola nave de 16 x 8 m, sin pórtico,
con esquinales de sillería, marcos de puertas y ventanas. El resto de sus muros
son sillarejo. Banco de piedra pegado a la ermita.Tejado
a dos aguas. En su muro derecho dos ventanas, una de ellas a la altura del
altar. Posee una espadaña con campana en el hastial sobre el altar. La campana
original se sustrajo hacia 1978 siendo sustituida por la actual en 1988. En el
muro derecho dos ventanas una de ellas a la altura del altar. En su interior
enlucido y encalado, se encuentra el retablo policromado, entre dos columnas
corintias de fuste entorchado con una talla popular de San Blas. Por encima un
óleo quizás de San Isidro Labrador orante. Santana
y Barrio señalan “La cubierta del templo es
de correas y sus soportes son un pórtico exento en la mitad delantera y un
poste central en la trasera. La restauración permitió rescatar también una de
las escasas techumbres de tablajunta machihembrada que se conservan en la
región; un sistema entablado de doble capa que mantiene el interior de la nave
aislado de la humedad y la suciedad que pudieran colarse a través del enlatado
del tejado”.
En
su interior, enlucido y encalado, se encuentra el retablo policromado, entre
dos columnas corintias de fuste entorchado con una talla popular de San Blas.
Por encima un óleo quizás de San Isidro Labrador orante.

A los pies se alza un coro
con el antepecho de tablas machimbradas, en las que se recortan los medios
perfiles de vanos de bocallave, componiendo al unirse un frente en celosía cuya
antigüedad se asigna al siglo XV/XVI. Hay quien ve en este
tipo de ornamentación reminiscencias mozárabes o mudéjares. Existen barandillas
similares en ermitas guipuzcoanas como la Antigua de Zumárraga, San Martín de
Bergara, San Martín de Zurtitza así como en otras vizcaínas todas ellas de
probada antigüedad.

Han sido frecuentes las
obras de restauración realizadas en esta ermita pues amenazaba ruina. La intervención era cada vez más urgente por lo que tras una serie de
gestiones ante los propietarios de la ermita culminaron con su cesión al pueblo
de Zerain, acometiéndose las obras de restauración y con la ayuda de la
Diputación Foral se realizaron las obras de saneamiento exterior e interior, renovación
completa de cubiertas, nueva instalación eléctrica, restauración del retablo
que se encontraba muy dañado, etc. Se reinauguró el 7 de febrero de 1988. En la explanada de su exterior se colocó la escultura de
hierro 'Los caminos de la luna' de Jesús Jauregi.
Se
celebra misa el día del santo a mediodía que incluye bendición de granos, agua
y alimentos: los alimentos se reparten entre los miembros de la familia y el
grano se mezcla con los alimentos para los animales. Se pide la intercesión del
santo en especial contra los males de garganta y la tos.
Se reza una plegaria al
santo, se entrega aceite como donativo y se arroja dinero a sus pies. También a
lo largo del año, suelen arder velas pidiendo la sanación de estos males. De hecho,
cuando un niño se atraganta al ingerir algún alimento o beber agua, es común
decir la jaculatoria «San Blas bendito, que se ahoga este angelito»
mientras se le da un golpe seco en la espalda. Incluso algunas
mujeres llevaban a bendecir a la misa la levadura que posteriormente utilizarán
en la elaboración del pan.
Tras
la misa el Ayuntamiento invita a los asistentes a un amaiketako que como
previsión de la climatología suele ofrecerse en la sociedad Liztormendi. El día
de Todos los Santos se celebra a las 11.30 una misa en memoria de los vecinos
fallecidos y posteriormente se hace un responso en el cementerio cercano.
Antiguamente desde la iglesia parroquial se iba en procesión de rogativas. También se
le invoca como abogado contra la peste del ganado.
Bibliografía
AGUIRRE SORONDO
Antxon
“Los cultos de dulia,
protodulia, hiperdulía y latría en Gipuzkoa”. RSBAP LIX 2003-2.
AGUIRRE SORONDO,
Antxon y LIZARRALDE ELBERDIN Koldo
“Ermitas de Guipúzcoa” pp 393.
Fundación José Miguel Barandiarán. Ataun 2000
ARRIETA VALVERDE
Antxon
“Ermitas guipuzcoanas en mal
estado o en ruinas”. BRSBAP XXXI-Cuadernos 3 y 4. pp 521 San Sebastián 1975
DIPUTACION FORAL
DE GIPUZKOA
“Ondare
Historiko-Artistikoaren Zaharberrikuntza GIPUZKOA 1987-1990. Restauración del Patrimonio
Histórico Artístico” pp 187 Diputación
Gipuzkoa. San Sebastián 1991
El DIARIO VASCO, 2 de febrero 2019
“Zerain festeja San Blas”
ETNIKER
“Atlas Etnográfico de Vasconia.
Medicina Popular en Vasconia”. pp 668
GOÑI Karmele de
“Estudio Etnográfico del pueblo
de Zerain. Grupo doméstico”. Eusko Folklore Tomo XXVI pp 255-442
IRIGOYEN Domingo
de
“Ermitas e iglesias de
Guipúzcoa”. Eusko Folklore Tomo XIV pp 20. Vitoria 1934.
MURUGARREN Zamora
Luis
“Relación de puntos religiosos
de Guipúzcoa”. BRSBAP. Año XXVIII Cuaderno 1º pp 68. San Sebastián 1972.
PEÑA SANTIAGO LUIS
“Las ermitas de Guipúzcoa” pp.
97. Ed. Txertoa. San Sebastián 1975.
SANTANA Alberto y
BARRIO José Ángel
“Ars Lignea. Las iglesias de
madera en el País Vasco”. Catálogo descriptivo. Diputaciones Forales de Araba,
Gipuzkoa y Vizcaya”. pp 209 y 246. Ed. Electa España 1996.