martes, 28 de julio de 2026

Los griegos.

 

Lo griego en nosotros.

 

La evolución de la humanidad en occidente ha estado predominantemente dominada por la influencia de lo griego debido a su fuerza y genialidad. Ya los romanos siguieron casi a pies juntillas la concepción griega del mundo y de las artes. Muchos emperadores romanos  mostraron su inclinación hacia la lengua griega, y a los conceptos filosóficos y artísticos de los griegos como en las numerosas reproducciones de estatuas copia perfecta de las griegas.

 

Resulta que sin quererlo la misma lengua griega se ha adentrado en la lengua romana, inicialmente a través de los etruscos y en todas las de procedencia latina  o anglosajona.

El alfabeto griego fue creado a partir del fenicio, incluso su nombre es de origen fenicio  alp y bet 
en griego αλφάβητο (alfávito).
 

Gracias al alfabeto se consiguió transmitir la historia, las ideas, preservar la memoria, y las creaciones artísticas de la poesía y la prosa. Es un salto de titanes y como tal se enseña lo primero en las escuelas.

 

Muchas palabras griegas se siguen utilizando actualmente y se  usan en todos los nombres científicos como oftalmología, biología, cronología  etc. etc. Un  8% de las palabras en castellano son de origen griego.

 

Al principio los griegos escribían todo en letras mayúsculas y todo seguido, para nosotros una forma incomprensible, además escribían de derecha a izquierda  luego pasaron a escribir  en  ambos sentidos,  de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.

Los espacios y las puntuaciones vinieron mas tarde y luego los acentos, las letras minúsculas tienen su origen en la edad media, y así paso a paso se configuró la escritura actual.

Ermita de Santa Cruz de Urkia en Itsasondo

Para llegar a la Santa Cruz de Urkia desde Isasondo hay que salir por la antigua carretera hacia Legorreta. A un kilómetro hay una desviación con carretera asfaltada hacia la zona de Alzaolas. Siguiendo unos dos kilómetros se llega a un pequeño cruce donde comienza una carretera de cemento a la izquierda que conduce al barrio de Urkia. Total unos cuatro kilómetros desde la parroquia. La ermita ocupa el centro de una pequeña plaza que fue restaurada y remozada en su totalidad en 1989

 

Es un edificio rectangular con tejado a dos aguas, orientado a NO. Sus dimensiones son 17 x 7 metros de ancho aproximadamente. En su parte frontal, puerta de entrada de medio punto y dos ventanas, una a cada lado, las tres enrejadas. Encima de la puerta la leyenda "1989 URTEA" recordando la última restauración que se hizo. Dos poyos exteriores. A la derecha, la sacristía y un caserío. A la izquierda un pequeño frontón cubierto. Espadaña de hierro forjado encima del hastial frontal, con cruz de hierro forjado como remate. Ventana en el ábside. Interior con techo en parhilera, viga de unión, poste de carga y armadura de cubierta, todo a la vista. Un arcado fajado escarzano separa la zona del presbiterio.

 

En su interior retablo central policromado con un Cristo en el centro. A la derecha, en bajorrelieve, San Gregorio y a la izquierda otro semejante de San Silvestre Papa. Bajo ellos, el sagrario y dos evangelistas en bajorrelieve; a la derecha San Mateo y a la izquierda San Juan. En el ático del retablo el anagrama JHS. En la sacristía una Virgen vestida con rosario, y una pintura popular enmarcada presentando a San Agustín con el Ángel en la playa Los bancos aun respetan el lugar para las velas y los rollos de cera de las ofrendas (argizaria) que se encienden durante la misa.

Ignacio Cendoya comenta que “la primera obra que se documenta de Juan Asensio de Ceberio, autor de reducido mercado artístico y que llega hasta el neoclásico, es el retablo de la ermita de Santa Cruz de Urquía, en Isasondo, templo actualmente en fase de restauración sin que el retablo se halle en condiciones de ser comentado. El contrato se hace el ocho de julio de 1750 y el plazo de ejecución expira el último día de agosto del mismo año. El material estaría formado por seis estados de tabla de castaño silvestre, a cuenta del maestro, quien por todo recibiría 33 pesos escudos de a quince reales de vellón”.

           

 

Hacia 1860 el Rector solicitó de las Autoridades eclesiásticas la apertura de una Ayuda Parroquial al barrio de Urkia, para atender adecuadamente las necesidades del numeroso vecindario allí radicado. El barrio constaba de 182 almas pertenecientes a 17 casas desconociéndose tanto la tramitación que se le dio a la solicitud como el acuerdo, favorable o desfavorable, recaído sobre ella. Señalaba igualmente la notable tendencia a edificar caseríos nuevos en el barrio donde en los últimos veinte años se habían edificado cuatro.

Suquía también referencia que “el 9 de octubre de 1923, hubo una noticia interesante para los labradores del barrio. Don Juan Bengoechea, coadjutor de la iglesia de San Vicente de San Sebastián, ponía en conocimiento del Párroco de Isasondo que una persona piadosa, queriendo favorecer a varios moradores de Isasondo en su acceso a la parroquia para el cumplimiento del precepto festivo, había hecho un fundación de misas perpetuas en la ermita de Santa Cruz, con la consignación de 15.000 pesetas para estipendios de Misas de domingo y idas de precepto. Animados por ello los vecinos de Urquía solicitaron del Sr. Obispo, un sacerdote residente en aquel barrio para poder contar una misa diaria y la instrucción escolar de sus hijos. Se comprometían a pagar al capellán 800 pesetas anuales, cederle habitación junto a la ermita y dotarle de toda de leña que pudiera necesitar. El barrio contaba con 23 familias, Los gastos del culto y los de la escuela correrían a cargo de ellas. El Obispo de Vitoria, Fray Zacarías Martínez, el 13 de febrero de 1925, lo dio por bueno y Urquía contó desde entonces el paso de seis sacerdotes residentes. Pero desde hace más de 15 años volvieron a quedarse sin él, si bien los domingos y días de precepto suben los de la parroquia a celebrarles la Eucaristía”. Ese mismo año se efectuó una reparación general de la ermita. Sin embargo, la escuela que estaba junto a la ermita se cerró hacia 1970. Cuidan de ella los habitantes de los caseríos Gurutze-aurre, Saletxe-berri, Urkigoena y Urkigoena-azpia. 

Existe una tradición en Urkía, basada en el pensamiento popular, según la cual, el Cristo de Urkia cura las verrugas. Hay que acudir a la ermita, mojar una moneda en agua bendita, aplicarla sobre la piel dañada, y después ofrendar vela y rollo de cera ante el Cristo al que se reza un padrenuestro y un avemaría. Se debe repetir esta acción tres veces aconsejándose venir a la ermita tres días a la semana durante un mes.

Al fallecimiento de un vecino se hace sonar la campana (hil kampaia). El día de la conducción se lleva el difunto a la ermita donde se reza un responso antes de su traslado a la parroquia para el funeral y entierro. Desde que sale de su casa hasta que llega a la ermita y desde que abandona ésta hasta que se le pierde de vista, también tañe el hil-kampaia. Más tarde se oficia en la ermita una misa por su alma, que se repite en el primer aniversario. Se celebra misa todos los domingos a las 10 de la mañana y del 3 de mayo al 14 de setiembre, al finalizar la liturgia el sacerdote salía a conjurar las tormentas. 

Celebran sus fiestas el 3 de mayo y el 14 de setiembre, y el fin de semana posterior. En la primera fecha se subía en procesión desde la parroquia cantando las letanías y rezando el Santo Rosario, los dos Cabildos, el civil y el eclesiástico Tras la misa se procedía a bendecir los campos. Hoy día, aunque sin procesión, los vecinos ascienden para participar en la fiesta en la que no faltan bertsolaris, aizkolaris y trikitixa.

 

BIBLIOGRAFIA

AGUIRRE SORONDO, Antxon y LIZARRALDE ELBERDIN Koldo

“Ermitas de Guipúzcoa” pag. 254 Fundación José Miguel Barandiarán. Atan 2000.

CENDOYA ECHANIZ Ignacio

“El retablo barroco en el Goierri”. Pag 397 Fundación Social y Cultural Kutxa. San Sebastián 1992

FEDERACION GUIPUZCOANA DE MONTAÑA

Comité de Senderismo “Goierri. Mendiz Mendi. Naturaleza, Huella e Historia a través de 53 recorridos”. Recorrido 17. Pag 76. San Sebastián 1997

INSAUSTI TREVIÑO, Sebastián 

"Las Parroquias de Guipúzcoa en 1862" Parte V "Ayudas de Parroquia" pag 156. Diputación de Guipúzcoa. San Sebastián 1964.

IRIGOYEN Domingo de

“Ermitas e Iglesias de Guipúzcoa”. Eusko Folklore Tomo XIV pag. 23. Vitoria 1934

PEÑA SANTIAGO LUIS

“Las ermitas de Guipúzcoa” pp. 164. Ed Txertoa 1975. San Sebastián

“La Arguizaiola vasca” pag 61 Ed. Txertoa. San Sebastián

SILVAN Leandro

“Las villas de la Unión del Rio Oria Legorreta - Isasondo - Alzaga - Arama - Gainza - Zaldivia”. pp 44.  Caja de Ahorros Municipal. San Sebastián 1974

SUQUIA, José María de

“Alzaga - Arama - Gainza - Isasondo y Legorreta” pag. 102 Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián 1975


sábado, 4 de julio de 2026

Pintura interesante.

 

SANTOS IÑURRIETA
PAISAJES PARA PASEOS PERSONALES

 Nada se crea de un día para otro, todo lleva su proceso, pero a veces sucede algo
que actúa como desencadenante, aunque sea precozmente, y ya no hay vuelta
atrás.
Cuando Santos Iñurrieta cumplió nueve años, su tío y padrino, Santos Arustiza, natural
de Bergara, le regaló un estuche de acuarelas. Los colores llamaron su atención
de inmediato. Para probarlas, se le ocurrió utilizar el reverso de la tapa de cartón
de una caja de galletas que había por casa. Fue la primera de muchas acuarelas
sobre cartón de caja de galletas con las que Santos descubrió lo que le divertía jugar
a pintar todo lo que veía. Desde aquel momento, nunca dejó de hacerlo.
Según fue creciendo, fue ampliando su juego. Allí donde iba, Santos miraba a su
alrededor y lo pintaba. Disfrutaba. La observación de los colores de la naturaleza
le liberaba del mundo gris y fascista de su niñez y primera juventud. Pintarlos le
aportaba luz y alegría. Le hacía sospechar que la vida podía ser mejor.
A Santos le gustaba atrapar la luz en su momento justo y descifrar los efectos colaterales
de su impacto sobre todas las cosas. Veía el mundo como un entramado
interconectado de colores. Sus paisajes muestran la consciencia de un todo. Santos
se entregaba a la belleza de las cosas sutiles que observaba y comprendía desde
otra dimensión a la que le gustaba viajar.
En 1980 visitando un monasterio budista en Katmandú tuvo una revelación al leer
esta frase:
“Dios es Buda y Buda eres tú. Así que eres Dios si tú quieres.”

Para verlo:https://galerialumbreras.com/

GALERIA LUMBRALES

Poesía a la 10ª Promoción de las Aulas.