lunes, 27 de febrero de 2017

Viaje cultural a los Monasterios Cistercienses de Fitero y Veruela



10 DE FEBRERO DE 2017
Acompañados por el Profesor Pablo Becerra Iturgaiz



Tal como teníamos previsto, gracias al planing de viaje que había preparado Pablo, salimos desde la Plaza de Gipuzkoa en Donostia, a las 8 h. en un autobús bastante amplio que se completó con 63 personas. Hubo mucha demanda para esta salida y algunos socios y cursillistas por desgracia,  se quedaron sin plaza.

Salimos hacia Fitero, población navarra de 2062 habitantes,  que pertenece a la comarca de la Ribera Tudelana.  Durante el trayecto (183 kms.) Pablo nos fue explicando todos los lugares por los que íbamos atravesando, desde la zona de Montaña hasta la Ribera, pasando por la Zona Media.

Todos los comentarios técnicos de ambas visitas son del profesor Pablo Becerra, que ha sido un guía perfecto. Los incluimos en esta reseña del viaje al objeto de que podamos tener los datos completos, incluso las personas que no pudieron ir al viaje.


Con 2.062 habitantes (2014), Fitero se halla situada en el extremo suroccidental de la Comunidad Foral de Navarra, en la comarca de la Ribera Tudelana, en el valle del Río Alhama, junto la carretera Cintruénigo-Cervera, a 4 Km de la nacional Pamplona-Madrid. Su centro comercial es Tudela, a 23 Km, mientras que Pamplona dista 104 Km. A 4 Km en dirección a Cervera del Río Alhama (La Rioja), se encuentran los famosos Balnearios de aguas termo-medicinales, alimentados por dos manantiales naturales que surgen del Macizo de Roscas y explotados desde época romana.

Su altitud respecto al nivel del mar es de 421 metros. El clima es de tipo mediterráneo continental, propio de la Depresión del Ebro, con veranos secos, temperaturas con grandes oscilaciones anuales, pocas lluvias e irregulares (menos de 500 mm. anuales) y fuerte presencia del cierzo. 

Como todos los pueblos riberos de Navarra, la villa de Fitero se inserta en un territorio de gran tradición hortícola, gracias a la  agricultura de regadío posibilitada por el caudal del sobreexplotado río Alhama, afluente del Ebro por su derecha. Las huertas, sostén de una significativa industria agroalimentaria conservera, conviven en perfecta armonía con el secano de vides, olivos y cereales.