miércoles, 7 de agosto de 2024

Ermita de San Ignacio en Idiazabal

Ermita dedicada a San Ignacio ubicada en el barrio Oria de Idiazábal (antes barrio de Katea). Se encuentra sobre el mismo borde de la carretera de Beasain a Segura y Zegama en la vecindad del molino de Oria. Citada por Pablo Gorosábel en 1862 junto con las de Nuestra Señora de Guruceta, San Ignacio y San Esteban. Tanto Iparraguirre y Pedro Múgica señalan que anteriormente la ermita era el antiguo Humilladero del Santo Cristo cercano al primitivo cementerio de la localidad perdiendo esta condición con la canonización del Santo (1622)

 

Edificio rectangular de 12 x 7,9 metros con tejado a dos aguas. Altar orientado al oeste con dos puertas de acceso, una en la testera con aguabenditera a su derecha, y otra en el muro derecho. Dos ventanas, una a cada lado a la altura del presbiterio. Pequeño campanil metálico en el hastial superior de la puerta principal.

La tradición señala que Íñigo de Loyola, herido en el sitio de Pamplona, descansó en Idiazábal en muy mal estado el 23 de mayo de 1521 cuando se le conducía a su Casa Torre de Loyola. Aunque ofrece dificultades históricas es posible que coincida con la verdad ya que de ese viaje del Santo se conoce con certeza el comienzo del itinerario: salió de Pamplona sobre parihuelas por la herida recibida en la defensa de esta ciudad,continuó por la Cendea de Iza, Zuasti, Irurzun, Larraun, ignorándose con seguridad la continuidad del itinerario a partir de este lugar.

Múgica Iparraguirre señala sobre su construcción“Al siglo siguiente a raíz de su canonización en 1622 se erige la hoy histórica ermita de San Ignacio de Loyola a cien metros frente al palacio, junto a la Calzada Real. Evocaban que al herido lo traían en una camilla entre varios soldados acompañado asimismo por un Señor que debió ser su amigo Esteban de Zugasti. Alguno de ellos debía conocer bien este antiguo camino. Se decía que el herido se encontraba muy mal y que los Señores de Oria, insistieron para que descansara en el Palacio y partiera al día siguiente hacia Loyola, pero Íñigo agradeciéndoles tanta atención, les dijo que quería llegar cuanto antes a la Casa Torre de Loyola. Desconocemos si intervinieron los Señores de la importante Casa Torre de Estenaga (vasallos del rey) que estaban emparentados con los Loyola. Más tarde un miembro de esta Casa nacido en 1618 Miguel de Avendaño y Estenaga ingresó en la Compañía de Jesús quien señalaba que siendo jovencito conoció la erección de la ermita”. Al principio la presidía una pintura que se conserva en la Iglesia del Señor San Miguel.

El diecisiete de noviembre de 1677, siendo propiedad de la casa de Oria, se contrata la ejecución de un retablo con Domingo de Viquendi por la cantidad de 2.500 rs pagadero en tres plazos, 750 rs en el momento de pactar la escritura, 500 rs el día de la Ceniza y el pago restante el día de San Ignacio de 1678, siendo dorado y dorado y policromado por Juan de Arraiz. La talla de San Ignacio para el retablo la realizó Francisco de Bengoechea, maestro escultor y vecino de Tolosa, por 48 pesos de a 8 rs de plata. La pagaron a partes iguales entre el Señor de Oria Juan García de Aranguren y Francisco de Lardizábal Goiburu siendo testigos Bautista de Lardizábal y Manuel de Mintegui. El plazo de ejecución se cumplió con holgura por lo que el nueve de junio de 1678 se da la carta de pago definitiva de los 2.500 reales, después que Juan García de Aranguren reconozca haberse terminado el retablo “con tres nichos siendo maior el de medias para poner y colocar en él, el bulto de San Ignacio y los otros dos a los lados algo menores y correspondientes para poner en cada uno de ellos bultos o quadros de otros santos conforme arte y traca que avían echo y de entregarlo puesto en el dho altar..., siendo por su cuenta todos los materiales necesarios y entregárselos al dho muro aserrados al pie de la obra”.

 

Ignacio Cendoyadescribeel retablo “Consta de banco y un único cuerpo dividido en tres calles por cuatro pequeñas columnas de estrías onduladas y capitel compuesto, siendo la calle central mucho más alta que las laterales. Esa calle presenta un ático semicircular con una abultada cartela en su parte superior, siendo las calles laterales arquitrabadas, de tal modo que aquella enlaza con estas por medio de aletones. Los netos de los extremos presentan ménsulas, mientras que los interiores tienen pintajes en su frente siendo decorados los tableros intermedios mediante decoración avolutada. El friso presenta el habitual follaje y destaca el marcado de amplio volumen que termina en codillos en la parte superior, todo ello conformando un esquema que ya parece haberse hecho común y que se repite sin cesar. La imagen que preside el retablo en la hornacina cuyo intradós repite los cogollos, es una obra de escasa calidad, sin que los ya conocidos rasgos del santo por estampas y la mascarilla de cera traída de Roma por el Padre Ribadeneria hayan tenido excesivo eco en esta ocasión. Se trata de una escultura de tipo popular, causa rústica nos atreveríamos a decir, apareciendo el santo con el ostensorio en su mano derecha y un libro en la izquierda. En la calle de la izquierda, hay un lienzo dedicado a San Juan Bautista, quien aparece en posición sedante, mientras que al otro lado es San Francisco el representado, apareciendo arrodillado ante la paloma del Espíritu Santo y mostrándonos sus estigmas. Se trata de pinturas no muy afortunadas tampoco, sin que como es norma conozcamos el autor, quien bien podría ser el que ejecutó los lienzos situados en el remate de los colaterales de Nuestra Señora del Rosario y San Blas de la iglesia parroquial de la misma villa.Junto al retablo, en la pared adyacente, se conserva un Cristo crucificado que se dice perteneció al Oratorio de la Casa de Oria.

En 1773 la ermita tenía una capellanía fundada por Joseph de Astigarraga que rentaba 19,5 ducados anuales para que con ellos se hiciesen misas (a 5 rs cada misa). Catorce años después se señala: "Esta Hermita del Glorioso Patriarca San Ignacio de Loyola, es del dueño de la Casa de Oria y actualmente lo es de Dn Josef Joachin de Astigarraga, Presbítero, capellán en Segura y se halla con la decencia necesaria. No hai Hermitaño, ni Serora y cuidan de su aseo y limpieza los inquilinos de la Casas de Oria". En1993 la Diputación Foral de Gipuzkoa aportó un millón de pesetas para arreglo de la cubierta.

La ermita abre sus puertas anualmente en dos ocasiones: cuando pasa el autobús con los romeros de San Adrián hace sonar sus campanas para anunciar su llegada al pueblo, y en la festividad de San Ignacio que se celebra misa y romería. Hasta 1983 se celebraba misa todos los domingos a las 11,30 horas.

La romería es el 31 de julio y se oficia misa. Durante cinco días se hacían diferentes festejos a los que acudían vecinos de la zona. Hoy, la fiesta que organizan los jóvenes se celebran en otro lugar y dura un sólo día. Hasta hace poco se acudía el tercer día de rogativas de la Ascensión(letahin-astea): el primer día, lunes, se iba en procesión desde la parroquia a la ermita de Nuestra Señora de Gurutzeta; el martes, a la ermita de San Esteban y el tercer día a San Ignacio de Oria.También se celebraba la Jorriñeko-kontrako mesa o misa para la protección de los campos,en un día indeterminado a principios de mayo.

 

BIBLIOGRAFIA

AGUIRRE SORONDO, Antxon y LIZARRALDE ELBERDIN Koldo

“Ermitas de Guipúzcoa”. Pag 242 Fundación José Miguel Barandiarán. Ataun 2000.

CENDOYA ECHANIZ  Ignacio

“El retablo barroco en el Goierri”. Pag. 247 Fundación Cultural Kutxa. San Sebastián 1992.

DIPUTACION FORAL DE GIPUZKOA

“OndareHistoriko-ArtistikoarenZaharberrikuntzaGipuzkoa1991/4. Restauración Patrimonio Histórico Artístico”. pp 113 Diputación de Gipuzkoa. Dto de Cultura, Euskera, Juventud y Deportes. San Sebastián 2000.

ELORZA M.C

“Idiazábal cuenta con cuatro ermitas y un santuario”. El Diario Vasco 20 de agosto de 2015

GOROSABEL, Pablo

“Diccionario Histórico-Geográfico-Descriptivo de los Pueblos, Valles, Partidos Alcaldías y Uniones. Año 1862” pp. 2319. Ed La Gran Enciclopedia Vasca. Bilbao 1972.

IPARRAGUIRRE ALDANONDO Ignacio S.I.

“Idiazábal. Visión histórica”. pp 139 Colección Azkue. Ed. Auñamendi. San Sebastián.

IRIGOYEN Domingo de

“Ermitas e Iglesias de Guipúzcoa”. Anuario Eusko Folklore Tomo XIV pp 35. Vitoria 1934.

MUGICA IPARRAGUIRRE Pedro M

“Los ochos santos de Idiazábal”. pp 32 y 57  Fundación Kutxa. San Sebastián 1994.

“El triste descanso de Íñigo de Loyola en Idiazábal”. El Diario Vasco 1 agosto 2022

PEÑA SANTIAGO LUIS

“Las ermitas de Guipúzcoa” pp. 156 Ed. Txertoa 1975 San Sebastián

jueves, 4 de julio de 2024

La muerte es un orgasmo cósmico.

 

Tengo 75 años. Mallorquín. Estoy casado desde hace 55 años y tengo dos hijos y dos nietos. Trabajo como docente en la Universitat Ramon Llull y doy cursos y conferencias en distintas universidades sobre el proceso de morir. Seres humanos y naturaleza estamos conectados. No creo, tengo experiencia espiritual. 

 

La conciencia testigo

El doctor Benito ha pasado parte de su vida coordinando la Unidad de Cuidados Paliativos del hospital Virgen de la Salud y del hospital Joan March en Mallorca. Trabaja en la Universitat Ramon Llull y da conferencias y cursos en distintas universidades del mundo sobre el acompañamiento espiritual en el proceso de morir. Sus observaciones y conclusiones tras cincuenta años tratando estrechamente con la muerte son que la muerte no existe. La conciencia, que es lo que somos, trasciende esta vida; asegura que no es algo en lo que crea sino que es algo que sabe. Ha sido invitado por la cátedra WeCare de UIC Barcelona, donde ha presentado su libro El niño que se enfadó con la muerte (Harper Collins), que ya lleva cinco ediciones y cuyos derechos de autor van para la Sociedad Española de Cuidados Paliativos.

 

¿Existe la muerte?

No hay nada que sea la muerte, existe el proceso de morir.

Lleva 50 años acompañando a morir a miles de personas.

Y lo que he aprendido es que igual que el nacer está bien organizado, el proceso de morir también. El proceso fisiológico por el que pasa la madre está bellamente organizado para que el bebé pueda nacer, y con la muerte pasa lo mismo.

¿Cómo es ese proceso?

Dice Rabindranath Tagore que la muerte no extingue la luz, simplemente apaga la lámpara porque el amanecer ha llegado.

¿Cómo está tan seguro de que es otro alumbramiento?

La muerte es un orgasmo cósmico, y yo lo sé porque lo he visto miles de veces. Yo no hablo de lo que no sé.

Dígame qué sabe.

La persona se va desconectando de lo exterior, de sus conceptos, pensamientos, creencias –que no sirven para nada–, y va experimentando un viaje hacia la profundidad de sí mismo y la expansión de la conciencia. ...

https://www.lavanguardia.com/lacontra/20240704/9779824/muerte-orgasmo-cosmico.html

La muerte orgasmo cósmico 

 

lunes, 1 de julio de 2024

Txorierri.

 Los Gorriones están desapareciendo y nadie dice nada.

Los Gorriones desaparecen  y desaparecen.

Y nadie dice nada.

Txoria txori.

 Poema de Joxean Artze 1957.

 

Hegoak ebaki banizkio
nerea izango zen,
ez zuen alde egingo.
Hegoak ebaki banizkio
nerea izango zen,
ez zuen alde egingo.

Bainan, honela
ez zen gehiago txoria izango
Bainan, honela
ez zen gehiago txoria izango
eta nik...
txoria nuen maite
eta nik...
txoria nuen maite.

En castellano

Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no se me habría escapado.
Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no se me habría escapado.

Pero así,
habría dejado de ser pájaro.
Pero así,
habría dejado de ser pájaro.
Y yo...
yo lo que amaba era el pájaro.
Y yo...

yo lo que amaba era el pájaro.


Pantalla Julio 2024.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fondo de escritorio Julio 2024.

jueves, 13 de junio de 2024

La escoba

Existen muchos utensilios que usamos en nuestra vida cotidiana. Además de los servicios que nos prestan, valdrían para realizar un estudio sobre su trayectoria y su relación con las personas. Por ejemplo, la escoba, prácticamente en desuso, y que está siendo sustituida actualmente por nuevos artilugios mecánicos, como la aspiradora.

Los primeros recuerdos que tengo de la escoba, tienen  que ver con mi infancia. En casi todos los cuentos aparecían brujas —normalmente feas y malas— que para su “transporte” utilizaban escobas. En esa época no nos planteábamos si las historias que nos narraban eran ciertas o no. Sólo nos reíamos o llorábamos, según el caso y siempre odiábamos a las brujas malas.

Durante mis vacaciones infantiles en un pueblo de Castilla fue donde yo vi las primeras escobas, que incluso utilicé. Eran unos elementos absolutamente primarios con los que mi abuela barría los suelos de piedra de su casa y en otros casos blanqueaba las paredes con cal. Estaban compuestos por un palo, a cuyo uno de sus extremos estaba atado un manojo de retama. En algunas zonas de Galicia se utilizan, asimismo, estas ramas de retama para ahuyentar a las brujas,  para lo cual se colocan en las puertas de las casas. ¡Siempre las brujas tras las escobas!

 retama – creciendo entre floresEscoba de bruja de madera y cerdas naturales para niños | JugaiaEscoba Mariposa + Mango 120cm de plástico | Sp-Berner

La escoba ha ido evolucionando con el transcurso del tiempo, cambiando la retama por fibras naturales y posteriormente sintéticas, pero siempre se ha considerado un utensilio pobre, aunque muy manejable y efectivo además de ecológico, y romántico. Incluso se le han dedicado canciones, acertadas o no, relacionadas con su facilidad para barrer toda clase de objetos: “dinero, que produce desespero”, “cosas sucias de los bajos mundos” (Los Sirex)

Además de su utilidad como elemento de limpieza cotidiano, la escoba ha tenido también un simbolismo a  lo largo de su historia que se ha interpretado de diversas formas.  En algunos casos se dice que es un símbolo fálico, sobre todo relacionado con la supuesta promiscuidad sexual de las brujas. La escoba es la montura preferida de las brujas para asistir a los akelarres. También se dice que una escoba colocada en posición invertida detrás de la puerta ahuyenta a las visitas inoportunas.

En cualquier caso, creo que desaparecerá de nuestro entorno cotidiano en poco tiempo, ya que es un objeto relacionado casi exclusivamente con la mujer y en el actual sistema de “colaboración” en las tareas domésticas por parte de los hombres, no les veo yo con la escoba en ristre; al contrario, pienso que se lanzarán directamente a la aspiradora.  Por lo tanto, nos tendremos que conformar con su simbología surgida a través de los tiempos.