sábado, 11 de febrero de 2017

La Arquitectura Medieval Cisterciense. El caso español

Apuntes recogidos por Nuntxi Pérez, de las clases impartidas por el profesor Pablo Becerra y supervisados por dicho Profesor.



ASOCIACIÓN ACEX-ESKE ELKARTEA
LA ARQUITECTURA MEDIEVAL CISTERCIENSE:
EL CASO ESPAÑOL
12 de diciembre de 2016/2 de febrero de 2017
Profesor: Pablo Becerra Iturgaiz

Introducción: concepto y controversias:
·         Concepto:
Se trata de una corriente arquitectónica, exclusivamente monástica y rural, que se desarrolla en la Europa cristina bajomedieval durante los siglos XII y XIII, conviviendo con el románico tardío y con el inicio del gótico.
·         Promotor:
La promotora de esta singular arquitectura es la Orden del Císter o Cisterciense, una institución religiosa monástica, que afecta a ambos géneros, que surgió a finales del siglo XI en el antiguo Ducado de Borgoña, en torno al Monasterio de Notre Dame de Citeaux (en castellano Císter). Actualmente sus restos se localizan en la pequeña comuna de Saint-Nicolas-lés-Citeaux (en 1999 contaba con 475 habitantes), en el departamento de Côte d’Or, perteneciente a la región francesa de Borgoña-Franco Condado. Los cistercienses adquirieron un papel relevante en la Europa bajomedieval, en especial durante los siglos XII y XIII no sólo porque gestaron un lenguaje formal propio y singular, sino también porque fue la orden religiosa con un programa ideológico y artístico claramente formulado.
·         Etimología del término
La denominación “cisterciense” deriva del topónimo castellano “Císter”, apelativo del monasterio borgoñón fundacional (Citeaux). Esta referencia geográfica deriva de la palabra latina “cistellum” (junco), aludiendo a la cubierta vegetal dominante en la apartada zona pantanosa de Borgoña sobre la que se llevó a cabo la primera fundación monástica.
·         Simbología:
El anagrama oficial de la Orden está directamente inspirado en el escudo de armas del antiguo Ducado de Borgoña: forro (fondo) de “azur” (azul) con flores de lis de oro (amarillas) y sobre él bandas de oro y azur con bordura de gules (rojo). El conjunto se corona con una mitra abacial y se flanquea con dos báculos abaciales. Al pie se expone una filacteria con la leyenda en latín “Cistercium Mater Nostra” (El Císter Nuestra Madre).


·         Controversia historiográfica:
La arquitectura cisterciense, como objeto de estudio, ha tenido por parte de los historiadores del Arte un doble tratamiento historiográfico:
-  Desde finales del siglo XIX y hasta finales del siglo XX, se consideró que la arquitectura cisterciense era una primera manifestación de la arquitectura gótica (versión germinal de la arquitectura protogótica) al estimar que utiliza sistemáticamente elementos arquitectónicos propios del gótico: arcos ojivales o apuntados, bóvedas de crucería cuatripartita.
- Desde finales del siglo XX y en la actualidad, la mayoría de los historiadores le conceden idiosincrasia propia, habida cuenta que la arquitectura cisterciense es ajena al mundo urbano, a la burguesía y a los espacios interiores polícromos. Al mismo tiempo, su sobriedad y carencia de repertorio decorativo la aleja de la arquitectura románica clásica y tardía.

Origen: La Reforma Cisterciense y sus principales ideólogos:
La arquitectura cisterciense es la plasmación estética de la denominada “Reforma cisterciense”. Se trata de un término que define un fenómeno histórico de carácter religioso, que tiene lugar entre finales del siglo XI y principios del siglo XII en el Ducado de Borgoña. Fue protagonizada por un pequeño grupo de monjes benedictinos dependientes de la gran abadía de San Pedro y San Pablo de Cluny.

La reforma fue una reacción de carácter purista, gestada en el seno de la orden benedictina, que reclamaba una vuelta a los fundamentos esenciales de la época fundacional (siglo VI). Los monjes reformistas consideraban que con el paso de los siglos la Orden había degenerado y se había alejado del espítu religioso y disciplinado recogido en la “Regla”.

Las causas de esta labor autocrítica y posteriormente fueron las siguientes:
1ª.- Las numerosas donaciones de tierras y dinero que los monasterios benedictinos recibían de los monarcas cristianos y de la nobleza con la finalidad de que tales iniciativas, de acuerdo con la mentalidad religiosa medieval, contribuyeran favorablemente a la salvación de sus almas. Estas prácticas habían convertido las abadías benedictinas y sus prioratos (monasterios dependientes de abadías) en lujosos y ricos palacios en los que la comunidad de monjes vivía con gran comodidad y sus abades se comportaban como señores feudales, muy alejados del recogimiento espiritual y de la pobreza.
2ª.- El gusto por el boato en los ceremoniales litúrgicos benedictinos, que exigían la financiación de grandes y caras obras artísticas (esculturas, pinturas, orfebrería, etc…). Esta práctica contradecía el austero estilo de vida de la época fundacional.
3ª.- La construcción de la Abadía de Cluny III, circunstancia que hace de espoleta para el inicio de la Reforma Cisterciense. Con la aprobación del abad Hugo de Semur y tras derribar el Cluny II, en 1088 se inició la erección de Cluny III, proyecto arquitectónico sin precedentes, que posibilitó la realización de la iglesia más grande de Europa hasta principios del siglo XVI (187 m. de largo). Entre los principales promotores se encontró el rey Alfonso VI de Castilla y León. Era de planta de cruz latina arzobispal, con orientación litúrgica (cabecera al este). Las naves laterales de la derecha son las naves de la Epístola y las naves laterales de la izquierda son las naves del Evangelio.

Fundadores y principales ideólogos:
El corpus ideológico principal de la Reforma Cisterciense es obra de cuatro abades, canonizados por la Iglesia Católica, y considerados los padres fundadores de la Orden Cisterciense:  

Roberto de Molesmes (1029/30-1111):
Es el abad benedictino que inicia la reforma y fundador así mismo del monasterio de Citeaux en 1098 (casa madre de la Orden). Es originario de Champagne, miembro de una familia de la baja nobleza y segundón. Ingresó en la Orden benedictina a los 15 años, en Cluny, haciendo gala inmediatamente de un espíritu ascético.
Su aportación a la Reforma Cisterciense se puede resumir en dos iniciativas:
1ª.- En 1075 funda el Monasterio de Notre Dame de Molesmes en el actual departamento borgoñón de Yonne. Inicialmente se construye en madera, para albergar a un grupo de benedictinos que cumplen con rigor la Orden de San Benito. Iniciativa fallida puesto que, al poco tiempo, mantiene fuertes discrepancias con la comunidad de monjes y abandona el cargo de abad.
2.- En 1098 funda una nueva comunidad monástica con 23 monjes en Citeaux (actual departamento de Côte d’Or, pequeño monasterio de madera en un terreno pantanoso. El terreno había sido donado por el vizconde Ronaldo de Beaune a propuesta del duque Eudes I de Borgoña. Su finalidad era practicar la Orden con total rigor. A esta fundación se le conoce como “Novum Monasterium”. En 1099 renunció a su cargo para ocuparse de la dirección del monasterio de Molesmes.

Alberico de Ostia (1080-1147):
Era originario de Beauvais (Oise-Hauts de France). Tras la abdicación de Roberto de Molesmes, ocupó el cargo de abad de Citeaux desde 1099 hasta 1109. Posteriormente ocupó importantes puestos jerárquicos. En 1138 fue nombrado cardenal de Ostia por el Papa Inocencio II. Fue el consolidador de la Reforma a través de las siguientes iniciativas:
1ª.- Trasladó el monasterio de Citeaux 2 km. más al sur, por razones de salubridad, buscando agua potable y estableciendo la ubicación definitiva.
2ª.- Mandó construir la primera iglesia en piedra vinculada a la reforma, presuntamente en estilo románico clásico. Este templo fue consagrado en 1106 y la vincula a la advocación mariana, iniciativa que establecerá norma para todos los futuros monasterios cistercienses.
3ª.- En el año 1100 consigue del Papa Pascual II la bula “Desiderium quod” (deseo que) por la que se pone bajo protección pontificio el Monasterio de Citeaux, con el fin de minimizar las críticas y los ataques de Cluny. Supuso la oficialización eclesiástica de Citeaux lo que contribuyó a la llegada de novicios.
4ª.- Impone que todos los monjes de Citeaux vistan un hábito de lana blanca, con el fin de diferenciarse de los benedictinos (negro) y prescindir de los tintes como símbolo de austeridad: hábito blanco con escapulario negro, en recuerdo a su inicio benedictino. A partir de entonces se les llama monjes blancos.

Esteban Harding (1059-1134):
Originario de Dorset (sur de Inglaterra). Dirigió Citeaux como abad desde 1109 hasta 1133. Fue un estrecho colaborador de Roberto de Molesmes y Alberico de Ostia. Se le considera responsable de la institucionalización de la Orden. Abdicó por su estado de salud un año antes de su fallecimiento. Sus aportaciones principales a la Reforma Cisterciense fueron:
1ª.- Promovió la expansión territorial geográfica de los monasterios, para consolidar la reforma, por Borgoña y Champagne, fundando 4 monasterios de nueva planta, dependientes de Citeaux, conocidos como las “Hijas o Primogénitas del Cister: La Ferté (1113), Pontigny (1114), Clairveaux (en castellano Claraval) (1115) y Morimond (1115).
2ª.- Inicia la externacionalización del fenómeno cisterciense. El primer monasterio fundado fuera de Francia fue el de Santa Maria alla Croce de Tiglieto en la Liguria (1120.
3ª.- Inaugura la fundación del brazo femenino de la Orden (1132) con la fundación del Monasterio de Tart en Borgoña, casa madre de las abadías femeninas Salvo excepciones, siempre son mucho más humildes que las abadías masculinas
4ª.- Entre 1114 y 1118 redactó la “Carta Charitatis” el documento jurídico más importante de la orden cisterciense. Fue aprobado por el Papa Calixto II en 1119. Consiste en un conjunto de normas de obligado cumplimiento para toda la Orden. Regula la vida monástica en todos sus extremos y también la relación entre los distintos monasterios. Destacan:
-          Los monjes cistercienses deben apartarse de los asuntos humanos y dedicarse a la observancia de la Regla: “ Ora et labora”.
-          Impone el criterio de uniformidad para todas las abadías. Tienen que regularse de la misma forma.
-          Se crea el Capítulo General de la Orden. Consiste en una reunión obligatoria que se celebraba en Borgoña, en torno al 14 de septiembre de cada año, día de la Santa Cruz, a la que tenían que asistir todos los abades de los diferentes monasterios cistercienses bajo la presidencia del abad de Citeaux. Con esta reunión se facilita la cohesión entre los monasterios.

San Bernardo de Clairveaux (Claraval) (1091-1053):
Es el ideólogo más importante de la Orden del Cister, así como el responsable máximo de externalizar las fundaciones monásticas por Europa. Del mismo modo, es el creador básico de los principios estéticos de la arquitectura cisterciense. Está considerado como el personaje europeo religioso más relevante del siglo XII. Su peso específico explica que, a partir de 1153, los monjes cistercienses pasan a ser llamados monjes bernardos.
Su origen social es noble. Nace en el castillo de Fontaine-les-Dijon, propiedad de un noble de segundo orden. Era el tercero de 7 hermanos. En 1113 muere la madre y Bernardo de Fontaine, su nombre entonces, junto a cuatro de sus hermanos ingresa en Citeaux con 23 años. Dos años después es encargado por el abad para que funde Clairveaux (Claraval), ostentando el cargo de abad hasta su muerte.
En cuanto al perfil de su personalidad, al poco tiempo de entrar en la Orden dio muestras de un carácter extraordinario, riguroso asceta, de gran elocuencia, muy exigente con él y con los demás, defensor radical de que los monjes no interviniesen en los asuntos mundanos y enemigo de todos los monjes que sucumbían a los placeres de la vida. Fervoroso devoto de la Virgen. Fue un personaje paradójico, ya que a veces sus actos no respondían a lo que predicaba. En los años 30 el trono pontificio fue discutido por dos Papas: Anacleto II e Inocencio II. Bernardo de Claraval apostó por Inocencio II y éste supo corresponder. Luchó dialécticamente contra los cátaros en Languedoc y predicó la II Cruzada.
En cuanto a sus principales aportaciones a la Orden, las podemos resumir en :
1ª.-  Reafirmación de la “Carta Charitatis” de Esteban Harding en todos sus términos. Bernardo hace suyo el documento e insiste en que todos los monjes tienen que cumplir la Orden de San Benito AD APICEM LITTERAE (al pie de la letra). Insiste en que los monjes se tienen que alejar de los asuntos mundanos FUGA MUNDI (Huida del mundo). Mantiene que la austeridad y la pobreza son normas de vida de los monjes cistercienses, alejándose del lujo.
2ª.-  La “Apología a Guillermo” (1124) Se trata de un documento escrito por San Bernardo en el que establece por primera vez normas estéticas a la hora de construir fundaciones monásticas. Esto se recoge en un documento que se llama “Apología a Guillermo: Es una carta que S. Bernardo escribe al abad benedictino Guillermo de Thierry, explicándole cómo tendría que ser la abadía ideal:
-    Principio de uniformidad estética. Que la estructura de los monasterios cistercienses sea común. Sólo se admiten variables derivadas del tamaño de la Comunidad y de las puntuales influencias técnicas y estéticas del entorno
-     Prohibición taxativa de construir grandes conjuntos pictóricos ni escultóricos. En modo alguno se debía utilizar orfebrería lujosa porque se consideraba que distraía la atención de los monjes y se dilapidaba el dinero destinado a los pobres.
-      La advocación de todos los monasterios deberá ser mariana.
-  Los vanos (ventanas) se deben cubrir con vidrieras incoloras y carentes de figuración.  Consecuencia: la luz de los espacios interiores será totalmente blanca.
-     Los pavimentos serán cubiertos de losas de arcilla cocida, despreciando el mármol y toda clase de piedra.
Esta normativa se lleva a efecto por primera vez en la construcción de dos monasterios bajo su supervisión: Claraval II (1134) y Fontenay (1147), abadía afiliada a Claraval.
3ª.-  Internacionalización del Cister. En 1113 San Bernardo ingresó en la Orden. En ese momento existían sólo tres monasterios. En 1153 (año de su fallecimiento) se habían extendido desde Portugal a Estonia y desde Suecia/Escocia hasta Sicilia con 288 monasterios, de los cuales 60 estaban bajo su supervisión directa.

Difusión geográfica:
Siglo XII – 1ª mitad: 288 monasterios
Siglo XII – 2ª mitad: 241
Siglo XIII: 142
Siglo XIV: 41
Siglo XV: 26
Total 738 monasterios, durante toda la Edad Media.
La primera fase que coincide con la vida de San Bernardo, 288 monasterios. Tras su muerte, 241. A medida que transcurre la Baja Edad Media van decreciendo.
En cuanto a su localización geográfica, el núcleo con mayor densidad es Francia:
Francia 244
Italia 98
Sacro Imperio 71
Gran Bretaña 65
España 58 (de los cuales, 12 femeninos)
Resto de Europa 203
Todos ellos se sitúan en la Europa Occidental.
Causas:
1ª.- Personalidad de San Bernardo, muy exigente consigo mismo y con los demás, consciente de que la vida monástica sufre un período de decadencia en su época. El piensa que incrementando los monasterios se adquiere mayor solidez.
2ª.-  Protección del papado, que proporciona a la Orden una defensa institucional frente a las intrigas de Cluny. En este contexto, destacaron los pontífices:
- Pascual II concede a la Orden la Bula “Desiderium quod”.
- Inocencio II. San Bernardo participa en la controversia por el trono pontificio entre Inocencio II y Anacleto II. San Bernardo se decantó a favor de Inocencio II. Como consecuencia, éste ejerció durante su pontificado una protección a la Orden. La iglesia de Roma Santa Maria in Trastevere fue reformada por Inocencio II.
- Eugenio III. Es el Papa que tiene más estrechos vínculos con la Orden porque había sido monje cisterciense: 10 años en Claraval con San Bernardo. Posteriormente estuvo en la abadía cisterciense de Tre Fontane, afiliada a Claraval. Durante su papado le pide a San Bernardo que escriba una obra sobre las obligaciones de un papa, desde el punto de vista de un monje cisterciense.
3ª.- Apoyo de los reyes:
Pidiendo que las comunidades cistercienses se establezcan en sus reinos, dándoles tierras y aportaciones económicas. Las razones que justifica la demanda de abadías cistercienses en sus reinos fueron las siguientes:
- No intervienen en política, por lo que su presencia es cómoda, no van a realizar ninguna crítica a la gestión de los monarcas.
- Dinamizan la economía. Se asentaban en tierras marginales, rurales, que hasta ese momento eran baldías. Ponen en práctica una economía productiva y como consecuencia los precios de los productos bajan, los reyes cobran más impuestos, la vida de sus súbditos mejora, o sea mayor bienestar social.
- Repueblan y cristianizan. Sirven para repoblar territorios conquistados a los musulmanes, así como para cristianizar esos territorios.
  Consecuencias:
- Los reyes dan suelos y dinero al Cister. Los benedictinos se sienten perjudicados, por lo que muchos prioratos benedictinos se convierten en abadías cistercienses (San Salvador de Leyre; Ferreira de Pantón, etc…).
- La alta nobleza, por imitación, realizan la misma labor promocional que sus reyes, consiguiendo en sus terrenos, abadías más modestas.
- Puntualmente, los monarcas elegían abadías cistercienses como panteones funerarios de sus linajes, lo que rompe la norma de San Bernardo de la no existencia de conjuntos escultóricos, que están relacionados con el lujo y la ostentación. Un ejemplo: El Monasterio de Poblet con el panteón funerario de los Reyes de Aragón desde el siglo XII hasta el siglo XV. Estos sepulcros fueron expoliados por los franceses primero, luego con la desamortización y con las guerras carlistas. A mediados del siglo XIX, todos los huesos estaban revueltos y diseminados. El párroco recogió en sacos los huesos y los llevo a la catedral de Tarragona. En la Guerra Civil Española Frederic Masés decide restaurar los sepulcros, con lo que son de los años 50 del siglo XX y se trajeron los sacos de los huesos y se introdujeron en los sepulcros, pero sin ninguna identificación. Otro ejemplo: Santas Creus, monasterio cisterciense. Pedro III de Aragón decide enterrarse aquí, bajo un baldaquino gótico. Exigió una bañera de pórfido de la época de los romanos (siglo II A.C.). En Francia, Felipe Pot (senescal del Ducado de Borgoña) decidió enterrarse en Citeaux. El sepulcro del siglo XV está en el Museo de Cluny en Paris. Es el primer sepulcro en el que la escultura de los plorantes tiene la misma importancia que el titular del sepulcro, o sea del mismo tamaño que la escultura yacente.
4ª.-  Organización interna de la Orden
El crecimiento es dirigido y decidido por el Capítulo General de la Orden, no desbocado ni incontrolado.

Los habitantes de las abadías cistercienses:
La comunidad de una abadía cisterciense presentaba una cierta heterogeneidad:
Monjes de coro:
Los monjes cistercienses son y deben ser de origen noble, ingresaban junto a una dote, eran letrados y de número variable: en un monasterio grande solía haber entre 50 y 100 monjes; en uno mediano entre 20 y 50 monjes y en uno pequeño, menos de 20.
Se dedican a la oración que es su labor principal. Deben obediencia al Abad, están sometidos a la “Carta Charitatis”, comen y duermen en el mismo espacio. Escriben e ilustran libros devocionales. Dirigen las granjas vinculadas al monasterio, pero no pueden dormir en las granjas. Tienen que regresar cada noche al monasterio. Puntualmente se dedican a las labores agrarias.
Tienen unos horarios muy determinados y estrictos:
Horario de invierno:
Levantarse a la 1.20; maitines a la 1.35; Laudes a las 7.00; Prima a las 8.00; Tercio a las 9.20; Sexta a las 11.20; Nona a las 13.00; Almuerzo a las 13.35; Vísperas a las 15.30; Cena, no hay; Completas a las 16.00; acostarse a las 16.30.
Horario de verano:
Levantarse a la 1.45; maitines a la 2,00; Laudes a las 3.10; Prima a las 4.00; Tercio a las 7.45; Sexta a las 10.40; Almuerzo a las 11.00; Nona a las 14.00; Vísperas a las 18.00; Cena a las 18.45; Completas a las 19.30; acostarse a las 20.00.
Hermanos:
- Novicios:
Son adolescentes nobles, segundones, con aspiración de ser monjes de coro. Dependían directamente del Maestro de novicios, que es el responsable de su formación religiosa e intelectual.
- Conversos o legos:
Desde el Concilio Vaticano II, ya no existen. Son plebeyos que viven en el Monasterio, sin mezclarse con los monjes de coro ni novicios. Viven en dependencias diferentes a las que acceden por lugares diferentes. Son iletrados y se encargan de las tareas domésticas del Monasterio. Normalmente llevan hábito gris y estaban obligados a cumplir los horarios del monasterio y a asistir a la iglesia a determinadas horas, junto a los monjes, pero sin mezclarse. Separados por una reja en la parte occidental con una entrada específica. Estaban obligados a los votos de pobreza, obediencia y castidad.
- Familia:
Colectivos de hombres,, mujeres y niños que viven en granjas fuera del Monasterio, dedicados a las labores agrícolas, bajo la dirección de un responsable del Monasterio. Eran los proveedores de los alimentos

Cronología de las abadías cistercienses:
Existen muy pocos ejemplos de abadías cistercienses contemporáneas a la primera mitad del siglo XII, bien, porque se construyeron en madera o porque, las edificaciones, que estaban hechas en piedra, fueron sustituidas por otras edificaciones posterioresres. Una de ellas es la abadía de Notre Dame de Fontenay (Borgoña-Franco Condado), porque está realizada bajo las estrictas normas de Bernardo de Caraval.
La mayoría de las que han llegado hasta nuestros días, de piedra o ladrillo, se construyeron entre la segunda mitad del siglo XII y la primera mitad del siglo XIII, conviviendo con el último románico y el principio del gótico. Son grandes obras arquitectónicas, coincidiendo con la protección del papado y las aportaciones de los monarcas en ese momento.
Las abadías cistercienses que se fundan a partir de 1250, estéticamente, van a abandonar los presupuestos estéticos fundacionales y van aceptando el gótico.

Morfología de una abadía cisterciense:
Una abadía cisterciense es un conjunto arquitectónico de piedra o ladrillo en donde reside una comunidad de monjes/as cistercienses. Es un espacio cerrado sobre sí mismo, muy jerarquizado y se dispone alrededor de un claustro, que hace las veces de espacio central. Son proyectos anónimos dirigidos por monjes de la comunidad o por personas ajenas a ella.
Factores de localización:
Para su localización es necesario que concurran tres factores:
1º.- Aislamiento (FUGA MUNDI) y además rodeado de una tapia perimetral. Esta norma, con el tiempo, se va diluyendo y se construyen monasterios cistercienses en el centro de los núcleos urbanos.
2º.-  Disponibilidad de agua potable. Se deben edificar junto a un curso constante de agua potable.
3º.-  El entorno debe ser agrícolamente fértil para proceder a establecer las futuras granjas.
Partes de un monasterio cisterciense:
Claustro.
Es un espacio arquitectónico abierto que desempeña la función de espacio central y de distribución. Solamente lo usan los monjes de coro y novicios.
Su forma es de planta cuadrada o rectangular, normalmente adosado al sur de la Iglesia, pero excepcionalmente se construyen también al norte.
Tiene dos partes: el patio, el espacio ajardinado donde se localiza el lavatorio y las pandas o crujías, las galerías cubiertas abiertas al patio. Son cuatro y tienen nombres específicos en función de la dependencia principal con la que se comunican: la del “mandatum”, adosada a la iglesia; la del Capítulo, adosada a la sala capitular; la del Refectorio, adosada al refectorio de monjes y novicios; y la de la Cilla, adosada a la cilla o almacén de alimentos.
En alzado, tiene cierta influencia de la arquitectura románica: pódium o basamento, columnas pareadas (de a dos), arcos semicirculares, capiteles austeros. Además introduce novedades arquitectónicamente: arcos apuntados (gótico), bóvedas de crucería cuatripartitas y “cul de lampe” (culo de lámpara).

Es un espacio que desempeña tres funciones simultáneas:
- Practicar la “lectio divina” (lectura individual de libros de devoción). Se realiza en la crujía del “mandatum”. Suele existir un banco corrido.
- Espacio procesional. Las procesiones se inician y concluyen en la iglesia. Por lo tanto tiene que estar comunicado con la misma. Las procesiones en la calle se inician básicamente a partir del Concilio de Trento.
- Espacio funerario. Se encuentran sepulcros de nobles que pagan al monasterio por enterrarse en un lugar con prestigio social.
Iglesia
Es el edificio más importante de todo el monasterio y por lo tanto el más alto. Siempre está adosada al claustro. La iglesia es utilizado por los tres colectivos (monjes, novicios y conversos o legos).
El templo tiene orientación litúrgica, es decir con orientación al este, de planta de cruz latina o planta basilical (rectangular), de una o tres naves longitudinales separadas por pilares.
En función del tamaño de la comunidad, tiene diferentes cabeceras:
- Cabecera con girola o deambulatorio, flanqueado por absidiolos en batería
- Sin girola, con un ábside mayor destacado poligonal, flanqueado por ábsides laterales rectos.
Es un espacio compartimentado por una reja para delimitar el área de los monjes y novicios de la de los conversos o legos.
Suelen presentar 6 puertas:
- Puerta de maitines: comunica la iglesia con el dormitorio de los monjes y novicios.
- Puerta de monjes: comunica la panda del “mandatum” (claustro) con la iglesia. Es la utilizada por monjes y novicios para entrar en la iglesia durante el día.
- Puerta de conversos: comunica el pie de una nave lateral de la iglesia con las dependencias usadas por los conversos a través del corredor de conversos.
- Puerta de muertos: se sitúa en el extremo norte o sur del transeptun y comunica la iglesia con el cementerio de los monjes.
- Puerta del pueblo: al pie de la nave mayor, en el oeste. Se abría sólo en casos excepcionales. Es la menos importante porque normalmente los campesinos de las granjas circundantes no acudían a este templo.
- Puerta de la sacristía: comunica un extremo del “transeptum” con la estancia en donde los monjes se investían sus ropajes litúrgicos.
En los monasterios cistercienses se entra por la portería.

Adosadas a la Panda del Capítulo se encuentra lo siguiente estancias:
El Armarium, donde se guardan los libros devocionales.
La Sala Capitular es el espacio más importante. Es rectangular o cuadrada, compartimentada en tres naves por pilares o columnas. En ella se reúnen los monjes con el abad para realizar las siguientes funciones: leer un capítulo de la Orden de San Benito; debatir temas referidos al monasterio; espacio funerario puesto que se reserva para enterramientos de abades/as. Suele haber un banco corrido adosado al muro. Es también un espacio judicial monástico
La Escalera de día: comunica el dormitorio con el claustro. Debajo de la escalera suele estar la cárcel.
El Locutorio: es una sala rectangular donde el prior ordena los trabajos diariamente y es el único sitio donde se puede hablar.
La Sala de Monjes: es rectangular y en ella los monjes y novicios se dedicaban a trabajos domésticos (afeitarse, cortarse el pelo, coser las prendas que necesiten, etc.)
La Sala de Novicios: donde se imparte la formación religiosa y educativa de los novicios, que dirige un maestro de novicios.
Sobre todas estas dependencias de encuentra el Dormitorio de Monjes y Novicios, espacio único para los dos grupos y comunicado directamente con el claustro y la iglesia por sendas escaleras.

Dependencias adosadas a la Panda del Refectorio:
El Calefactorio: el único sitio del monasterio calefactado. Se solía utilizar para escribir y como lugar de reposo de monjes enfermos o ancianos.
El Refectorio: el comedor de los monjes y novicios. Se acude 2 ó 3 veces al día, depende de la estación del año: En invierno dos veces y en verano tres. Se come en silencio y durante la comida un monje lee textos religiosos desde un púlpito. Por supuesto, este monje no come ese día. Las mesas están situadas de forma corrida y el Abad preside la mesa. Frente al Refectorio pero en el patio del claustro se encuentra el Lavatorio para lavarse las manos antes y después de las comidas.
La Cocina: espacio común a toda la Comunidad y está comunicada por medio de un vano o ventana, con el refectorio. Primero comen los monjes y novicios y después los legos, que son los que recogen todo tras las comidas.

Dependencias adosadas a la Panda de la Cilla:
El Corredor de Conversos: pasillo que comunica las dependencias de los conversos con la puerta de conversos.
La Cilla: el almacén de alimentos (despensa)
Locutorio de conversos: sala en donde el maestro de conversos imparte las órdenes de trabajo al mencionado colectivo.
Refectorio de conversos. comedor del mencionado grupo
Sobre la cilla y del comedor de conversos se encuentra el dormitorio de legos o conversos.

El Cister en España
1º.- Cronología:
Aunque no hay consenso entre los estudiosos, el primer monasterio cisterciense fundado en España se considera que es el de Santa María de Moreruela (Zamora), ya que se cita el año 1133 como fecha de fundación.  Otros dicen que el más antiguo es el navarro de Santa María de Fitero (1140) y otros apuestan por el coruñes Sobrado dos Monxes (1147). La mayoría de las edificaciones monasticas  se erigen entre 1150 y 1250. Todos se construyen ya con un ligero alejamiento de las normas iniciales de austeridad.
2ª.- Localización:
La mayoría de los monasterios se sitúan en entorno rural y en la mitad septentrional de la península ibérica: en la meseta del Duero y las depresiones del Ebro, reflejando el mapa político existente en la península Ibérica en el siglo XII.
3º.- Afiliaciones:
Todo monasterio tiene que estar vinculado a Citeaux o a una de las cuatro abadías primogénitas del Císter. En España la mayoría de las abadías estaban afiliadas a Claraval o a Morimond. La dependencia puede ser directa o indirecta. Los monasterios dependientes de Morimond se situaban en el centro de la península y los dependientes de Claraval en los extremos occidental y oriental de la misma.
4º.- Comitentes:
Los principales promotores de los monasterios cistercienses fueron los monarcas, castellanos, leoneses, navarros y aragoneses y los condes catalanes, que gobiernan en la segunda mitad del siglo XII: Alfonso VII de Castilla y León; García IV de Pamplona; Sancho VI el Sabio de Navarra y el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV. El monasterio de Poblet es promovido por este último. Fitero se construye con donación de Alfonso VII de Castilla. Por imitación, ciertos nobles promueven algunos monasterios cistercienses. Veruela fue promocionado por nobles.
5º.- Evolución cronológica del patrimonio cisterciense:
Lo que hoy conocemos es una muestra parcial de lo que se hizo en España. No hay ningún monasterio que se conserve igual que se hizo en origen. Esto fue debido a varios factores:
-          La gestión de los abades comanditarios. Son abades de monasterios cistercienses no residentes en los propios monasterios, que han comprado el cargo para su propio beneficio. Este fenómeno afectó entre los siglos XV y XVI. En Veruela, en el siglo XVI, sus abades eran comanditarios. Los arzobispos de Zaragoza suponen un período de decadencia. Se preocupan sólo de su beneficio y además no estaban presentes en los monasterios.
-          La existencia de congregaciones cistercienses (siglos XV-XVII). Como un intento de solucionar la decadencia provocada por los abades comanditarios, se crean en la Congregación de Castilla, a partir del siglo XV, y la Congregación de Aragón en el siglo XVII. Ésta última englobaba a los monasterios cistercienses de Navarra y Cataluña. Son instituciones que englobaban uniformemente los monasterios cistercienses de cada reino, rompiendo definitivamente su dependencia de las abadías de Borgoña. Este período provoca una fase de múltiples construcciones de estilo renacentista (siglo XVI en Castilla) o barroco (siglo XVII en Aragón) y se construyen celdas individuales para los monjes, sustituyendo el dormitorio comunitario.
-          La Guerra de la Independencia (1808-1814) y la Desamortización de José I Bonaparte (1809-1813). Se produce por decreto un intento de desamortizar todas las propiedades de los monasterios incluidos sus fábricas.
-          La Desamortización de Mendizábal en 1836 (Juan Álvarez Mendizábal). Un decreto liberal (primeras guerras carlistas) para conseguir fondos para la guerra contra los carlistas. Este decreto dictaba la exclaustración de todos los monasterios y venta en subasta pública de todas sus tierras y edificios monásticos. Son los compraron nobles y burgueses los que compran los monasterios. Se venden como canteras y los que no se vendieron se transformaron en cárceles, canteras, hospitales o cuarteles. Como los monasterios cistercienses se encuentra en el campo, casi todos. Veruela no lo subastaron pero lo convirtieron en Hospedería. El de Fitero lo adquirió el Ayuntamiento.
-          La 1ª Guerra Carlista (1836-1839) que supuso el saqueo y destrucción en muchos monasterios. Como ejemplo, en Poblet sacaron el esqueleto del rey Jaime I el Conquistador (siglo XIII) y lo pusieron a hacer guardia con un mosquetón.
6º.- Principales monasterios cistercienses:
De las 57 abadías que la Orden del Císter fundó en España entre los siglos XII y XV, los más interesantes desde el punto de vista artístico son los siguientes:
Cataluña:
-          Santa María de Poblet (Tarragona)
-          Santa María de Santes Creus (Tarragona)
-          Santa María de Vallbona de les Monges (Lérida)
Aragón:
-          Santa María de Veruela (Zaragoza)
-          Santa María la Blanca de Piedra (Zaragoza)
-          Nuestra Señora de Rueda (Zaragoza)
-          Nuestra Señora de la Gloria de Casbas (Huesca)
-          La Concepción de la Virgen de Cambrón (Huesca)
Navarra:
-          Santa María la Real de Iranzu
-          Santa María de La Oliva
-          Santa María la Real de Fitero
-          Santa María de la Caridad de Tulebras
La Rioja:
-          Santa María de San Salvador de Cañas
Castilla y León:
-          Santa María de Moreruela (Zamora)
-          Santa María la Real de Gradefes (León)
-          Santa María de Sandoval (León)
-          Santa María de Carracedo (León)
-          Santa María de Carrizo (León)
-          Santa María de Otero de las Dueñas (León)
-          Santa María la Real de Las Huelgas (Burgos)
-          Santa María la Real de Villamayor de los Montes (Burgos)
-          Santa María de Rioseco (Burgos)
-          Santa María de la Santa Espina (Valladolid)
-          Santa María de Valbuena (Valladolid)
-          Santa María de Matallana (Valladolid)
-          Santa María de Palazuelos (Valladolid)
-          Santa María la Real de Sacramenia (Segovia)
-          Santa María de Santa María y San Andrés de Arroyo (Palencia)
-          Santa María de la Vega (Palencia)
-          Santa María de Huerta (Soria)
-          Santa María de Gómez Román (Ávila)
Asturias:
-          Santa María de Valdediós
Castilla-La Mancha:
-          Santa María de Bonaval (Guadalajara)
-          Santa María de Monsalud (Guadalajara)
-          Santa María de Buenafuente del Sistal (Guadalajara)
-          Santa María de Óvila (Guadalajara)
Galicia:
-          Santa María de Oseira (Orense)
-          Santa María de Melón (Orense)
-          Santa María de San Clodio (Orense)
-          Santa María de Xunqueira de Espadañedo (Orense)
-          Santa María de Montederramo (Orense)
-          Santa María de Sobrado dos Monxes (La Coruña)
-          Santa María de Monfeiro (La Coruña)
-          Santa María de Meira (Lugo)
-          Santa María de Armenteira (Pontevedra)
-          Santa María de Oia (Pontevedra)
-          Santa María de Aciveiro (Pontevedra)
-          Santa María de Franqueira (Pontevedra)

miércoles, 8 de febrero de 2017

Fondo de escritorio.

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sábado, 4 de febrero de 2017

Conociendo nuestras Ermitas (Seguimos con las informaciones que nos aporta Jose Luis Erquicia)



 Ermita de San Blas o de Ntra. Sra. de Buriñondo o Buñaondo (Bergara)


La ermita de San Blas, también conocida como ermita de Nuestra Señora de Buriñondo o Buñaondo, se encuentra emplazada en las laderas que descienden desde Iturriberri hasta la orilla del Deba, en el barrio de su mismo nombre; frente a frente con los montes de Basalgo, los cordales que llevan hacia el valle de Ubera y, más lejos, por Elgeta, los collados que marcan el paso a tierras de vizcaínas. Para acceder basta acercarse a Bergara desde Soraluce y por la carretera general, junto al restaurante Zubi-berri, se traspasa el puente. Se toma el camino asfaltado hacia la izquierda y después derecha, comenzándose a ascender la ladera. La ermita se encuentra en el mismo camino, a un kilómetro del puente. Frente a ella, un poco más alto, el caserío Jauregui con su escudo en la fachada; más abajo el caserío Zigarreta. Y más hacía la vía del tren, en dirección al puente de piedra, la casa Agarre.

Se trata de una pequeña ermita, con coro de madera, a la que en un momento indeterminado se le segregó una sección en beneficio del caserío adosado. Hasta entonces medía exteriormente 14,8 m. de largo por 8,9 m. de ancho. Sus actuales dimensiones interiores son 6,3 m. por 7,6 m. Corta espadaña encima del caballete, a la altura del altar. Su muro derecho presenta una pequeña ventana y una aspillera, mientras que en el izquierdo aparece una ventana tapiada. Su ábside es plano, mirando hacia la barriada de Boñau. En su origen, el edificio tenía una puerta de acceso dovelada y algo apuntada en su cara SO, frente al altar. Cuando se dividió para hacer la vivienda (1746), se abrió la puerta que hoy se conoce en el lienzo SE, donde aparece escrito en su parte superior, el nombre de “San Blas”. Gastada aguabenditera de arenisca a su derecha. Hasta su última restauración, esta puerta estaba defendida por un pequeño tejadillo.

Las primeras menciones sobre la ermita se remontan a 1500 cuando Martín Pérez de Arrese otorgó testamento:
Item mando q. me digan en Santª Mya de buruñao siete misas en honor de los siete gozos de nra señora...
Cuenta con un Libro “desde diez días del mes de mayo de mill e quinientos cinquenta e cinco años en adelante y hasta el dicho día sacado del libro viejo el provecho e aver de la hermita”. Como más adelante se dice “tiene sobrados para obra anexa a Santa Marina de Oxirondo”.

En el inventario de 1560, nada se dice de la imagen de Santa Isabel y sí, en cambio, de una Santa Marina. También se anota otra imagen de Nuestra Señora “de palo viejo” y en 1566 se inventarían sus propiedades entre las que destacan: un retablo dedicado a Nuestra Señora, otro a Santa María, y otro a San Blas. Tenía unos manteles de altar, cuatro casullas y otras menudencias. En 1746 se contabilizan dos heredades propias, una casa y una renta anual de 116 rs, llamándosele en este documento como Ermita de Nª Sª de Buriñano”. Se quemó totalmente en 1746, salvándose las imágenes que estaban al abrigo en otro caserío. Fue a raíz de este acontecimiento cuando se dividió el edificio en dos partes: una para vivienda y otra que continuó como ermita. Las imágenes se restauraron en 1991, y los vecinos de la zona efectuaron el retejo de la ermita en auzolan, con la colaboración del Ayuntamiento que aportó 400.000 ptas en materiales.

Sobre el altar, un retablo barroco de madera de castaño sin policromar, en cuyo centro, entre dos columnas salomónicas, se encuentra una de las imágenes de Andra Mari más caprichosa, única en Guipúzcoa, digna de admirarse: la talla de la Virgen de Buriñondo o Buñaondo. El altar de la izquierda lo preside una hermosa imagen de Santa Isabel, de 87 cms de altura, rostro de anciana, velo blanco escalonado. Lleva sobre sus rodillas una muy pequeña imagen de la Virgen con el Niño, del siglo XVI, bien tallada en madera de espino que, por las proporciones y forma de las manos, buen pudo ser antiguamente una Santa Ana con Virgen y Niño, o simplemente una Andra Mari. En el inventario de bienes de la ermita de 1560, nada se dice de esta imagen de Santa Isabel. Sí se cita en esas fechas, la existencia de una imagen de Santa Marina que ya no existe. En el altar de la derecha, un sencillísimo retablo de principios de siglo que alberga un San Blas gótico, de 85 cm. de altura, con su capa roja y báculo. A ambos lados del altar central, posee asimismo óleos de San Judas Tadeo y San Matías, pintados ambos por E. Aguirreolea en 1889, y otro óleo menor de una cabeza de Ecce Homo, que se tienen por obra de buena factura. En el coro, un óleo de San Francisco Javier muy estropeado.

En el nicho central y tras una puerta de cristal, puede contemplarse una preciosa y original imagen de Andra Mari de 95 cms de altura. Se trata de una talla de origen francés (en esta lengua se le denomina Vierge ouvrante por razón de que la caja de su cuerpo se abre a modo de un tabernáculo). Diversas han sido sus denominaciones a lo largo del tiempo. Lope de Isasti (1625) la llama Santa María de Buxunondo, existiendo variantes de su nombre como Buruñando, Murinondo, Buriñana... Si bien podría observarse una tercera posición de la imagen que resultaría al quitar el Niño Jesús pero sin llegar a abrir su abdomen produciendo la imagen de representar a la Virgen en estado de buena esperanza. Las posiciones más conocidas de la imagen son dos:
·         la posición normalmente visible, con el Niño Jesús en el centro, sobre sus rodillas, mirando ambos de frente; sentada hieráticamente. Presenta un rostro de rasgos delicados, leve sonrisa, cuello alto, pareciendo una mujer vasca. Llaman la atención sus alargadas y cuidadas manos, en actitud de presentación del Niño, y suplicante; el manto le cae en forma natural, y sus pliegues, evocan las formas de la imagen de la Virgen de Itziar, dejando ver unos pies finos y puntiagudos. Sentado entre sus rodillas, sosteniéndose sólo, el Niño, en plena risa, con gesto pícaro, atractivo, engendrador de confianza, vestido con una clara túnica con dibujos polícromos. Su mano derecha la tiene levantada en actitud de bendecir mientras que en la izquierda sostiene una cruz.
·         si se retira el Niño y se abre el vientre de la Virgen. Aparece en su interior sobre un fondo de estrellas, la representación del Santísima Trinidad: el Padre, sentado sobre un trono, sostiene con las manos los brazos de la cruz, de la que pende crucificado su Unigénito, y el Espíritu Santo, bajo forma de paloma, sale de la boca del Padre y aparenta introducirse en la cabeza del Hijo.

La composición reduce a una fórmula plástica los procesos de las tres divinas personas de la Trinidad o quizás, pretende en este grupo asociar el Padre y el Espíritu Santo al drama del Calvario, según la interpretación dada a la escena por algunos autores. Dicen estar inspirada en las Pietas o en el grupo de la Virgen con el cadáver de Jesús en el regazo. M. Trens identifica el conjunto de la escultura, con toda probabilidad, del último tercio del siglo catorce, época en la que todavía nuestro pueblo no había alcanzado a sentir los padecimientos del Salvador. A Cristo paciente se le lloró en nuestro pueblo, cuando la Mater Dolorosa nos lo mostró, esto es, un siglo más tarde. Hasta entonces, apreció más al Crucificado como “Juez de vivos y muertos, de majestad temible, de gesto amenazador, en plan de pronunciar la sentencia eterna sobre los réprobos, separándolos para siempre de los socios de los benditos del Padre”.

La vida a finales de la Edad Media estaba impregnada de una completa religiosidad alrededor de Dios, donde los límites entre la profanación y lo sagrado eran tan débiles que marcaban y señalaban totalmente la vida de las personas; los pueblos, para expresar su devoción, podían llegar a configurar imágenes con representaciones insolentes no muy lejanas de la herejía. Entre éstas, la imagen de Nuestra Señora que tenían los Duques de Borgoña en 1420 o la imagen que se encuentra en el convento de las Carmelitas de París; como también le ocurre a la que se encuentra en Bergara, puede abrirse y, en su interior, aparece la representación de la Trinidad. De esta forma, la representación completa en el interior del regazo de María, hace aparecer un riesgo sobre la forma plástica en que se realiza, riesgo que también surge en la imagen de Buiñondo; en otras ocasiones, se ha utilizado un tríptico que se abre y en su interior aparece la Trinidad quien toma en su representación a la Virgen Maria; por su parte, San Blas, a una escala más pequeña, también ha tenido estas representaciones y la idea de la encarnación siempre ha figurado como un elemento más de las figuraciones religiosas.

La cabeza de la imagen y sus manos aparecen muy rejuvenecidas. Es importante su aspecto frontal donde destacan los pliegues de las ropas que rodean el vientre y las orillas del manto. Encontramos alegría y suavidad en las telas de los vestidos tanto de la Virgen como del Niño, pero sin alcanzar los juegos de luminosidad que nos ofrecen las realizaciones flamencas; todo ello hace que la imagen la localicemos en los años finales del siglo XIV y/o principios del XV. En general, la técnica de la figura es suficiente y pensamos que quizás, lo más importante de ella, es el carácter regio y simbólico que puede verse en el conjunto de su iconografía. La imagen de Nuestra Señora de Burinondo tiene una constitución muy compleja. En ocasiones se representa a la Virgen mediante un tríptico que se abre y en cuyo interior, puede contemplarse la imagen religiosa; pero en Nuestra Señora de Murinondo tiene en su interior, a escala, la propia Trinidad, quedando de esa forma a la vista la propia idea de la encarnación (con ese nombre también se conoce a esta imagen de la Virgen). Esta imagen representa el misterio de introducir la “residencia” de María en la Trinidad por el amor hacia el Padre. En aquellos tiempos, suponía asumir muchos riesgos como consecuencia de ser una interpretación teológica ya que para el feligrés, el que la Trinidad naciese del vientre de Nuestra Señora podía llevarle a equivocaciones. Esa es la razón por la que hoy en día existen pocas vírgenes de este estilo, por miedo a las herejías y por esa razón, seguramente muchas de ellas desaparecieron. La Virgen de Murinondo se salvó, probablemente, porque al encontrarse protegida por un Niño Jesús la hizo suficientemente segura. La imagen ha sido remodelada en diversas ocasiones, sobre todo en la cabeza y manos. Las marcas del manto sobre el vientre son pronunciadas y fuertes. La forma de las esquinas y sus bordes confirman que nos encontramos ante una imagen antigua. Los pliegues de la imagen de la Trinidad y la Virgen Maria son lisos y con vida, pero no llegan a desarrollar los juegos de luz del estilo flamenco.

En 1566 se hace el inventario de sus propiedades entre las que destacan: un retablo dedicado a Nuestra Señora, otro a Santa María, y otro a San Blas. Tenía unos manteles de altar, cuatro casullas y otras menudencias. Siempre ha estado bien dotada de ropas y objetos sagrados. Podemos calificar a la ermita “de pudiente”, cerrando generalmente sus cuentas anuales con superávit. Siempre ha existido costumbre de realizarle “considerables donaciones”, índice de la devoción de que es objeto. Desde tiempos antiguos estuvo bien dotada de objetos sagrados y era célebre su romería anual. Lizarralde quien sí pudo consultar el Libro de cuentas de la ermita y otros datos desde 1555 escribió lo siguiente: “El día de la cofradía se distribuía a los cofrades sopa y leche, preparadas en una caldera que cogía ciento veinte azumbres, la cual caldera se hizo en 1571, habiendo costado tres ducados, exactamente lo mismo que costó el retablo, tallado en la villa de Oñate, para altar de la Virgen. A la ermita se acostumbró hacer considerables donaciones, según se colige del tesoro que los visitadores diocesanos solían examinar en las visitas canónicas”(1)

Sus romerías son el 3 de febrero (San Blas) y el 8 de setiembre, la Natividad de la Virgen. Además, todos los domingos, a las cinco de la tarde, dejaba oir el tañido de su campana para anunciar que era la hora de rezar el rosario. A San Blas se acude cuando se tiene mal de garganta, a curar los catarros. La ofrenda consiste en una vela que se coloca ante él, en un pequeño hachero. En alguna ocasión, algunas personas colocaron manzanas en las manos del Santo, y dijeron que había que dejarlas allí hasta que se pudrieran. También acuden personas ante Nuestra Señora con flores blancas para interceder por alguna mujer que comenzaba a sentir dolores de parto. Tambien lo hacen las embarazadas, si todo salía bien, se le visitaba como expresión de gratitud. Cita la tradición que por San Blas, en tiempos pasados, se celebraba el rito de “la caridad” repartiéndose caldo y carne “como en Osinchu”. La costumbre debió perderse muchos años antes, puesto que ni los más ancianos del lugar la han conocido en la práctica. Eso sí, en el inventario realizado en 1560, se apunta “una caldera grande de azumbre”, y en el escrito de 1658 “una caldera de mucho valor”.

El día del Santo solía acudir muchísima gente a bendecir la “San Blas opilla”. Este pan era una simple hogaza que se llevaba a bendecir, envuelta en un gran pañuelo oscuro formando un hatillo debiendo comerse por tradición un trozo del San Blas opilla bendecido y del que en ocasiones, también solía darse al ganado. Posteriormente se sustituyó por una torta de pan con un huevo en el centro mientras que en nuestros días las pastelerías confeccionan unas San Blas opillak más sofisticadas. Se subía en rogativa desde la iglesia parroquial de Santa Marina en situaciones de desasosiego social.

El día de Santa Agueda por la tarde, se reúnen los representantes de los caseríos de la zona para estudiar las cuentas de gastos e ingresos que les presenta el mayordomo (encargado del cuidado de la ermita y de sus llaves durante el año anterior), eligiéndose a continuación su sustituto. Antaño, tras la elección se merendaba lo que cada uno había llevado. Los caseríos afectados son: Beiztegi-goenengoa, Larrañaga-aundi, Larrañaga-txiki, Jauregui, Zíarreta, San Blas, Zabala, Etxealai, Agerremuño, Muñondo-gañekua y Etxe-alay, este último incorporado últimamente ya que se construyó hacia 1980. Otras fechas litúrgicas señaladas son la Natividad de Nuestra Señora, festejada el 8 de septiembre, el domingo inmediatamente posterior y cuando fallece algún vecino. Se mantiene la costumbre de tocar la campana cuando se conoce el fallecimiento de algún vecino de los caseríos de la zona. Como aviso de las exequias, se repiten los toques a las 7 de la mañana del día siguiente si el funeral es esa mañana y a las 12 del mediodía si se celebra a la tarde. Hasta la última guerra, gente del vecindario asistía los domingos por la tarde al rezo del rosario que durante muchos años dirigió un aitona del caserío Zabale.

El 3 de febrero se reza misa y se hace sonar la campana de la ermita. Pero el día grande es el domingo posterior, llamado popularmente San Blas Txiki, con afluencia tan masiva que obliga a sacar bancos y sillas al exterior para hacer la misa al raso. A la hora del ofertorio se bendicen los alimentos que portan los presentes. Tras la misa, se reparte caldo y pinchos a los asistentes y a continuación nunca faltan bailables, y juegos populares como cucaña, o sokatira. Luego se hace una comida de hermandad de los vecinos en la sociedad cercana.


10.- BIBLIOGRAFIA

AGUIRRE SORONDO, Antxon y LIZARRALDE ELBERDIN, Koldo
"Ermitas de Gipuzkoa". Pag 123 y ss. Fundación José Miguel Barandiarán. Ataun 2000.
ANASAGASTI URRUTIA, Pedro de
“Andra Mari en Guipuzcoa. Nuestra Señora de Buiñondo”. Revista Aránzazu 1969. Pag 320  Oñate
ARANBURU, Maria José y GIL MASSA, Jesús
“Artea Bergaran: Erdi eta Moderno Aroak”. Pág 30. Bergarako Udala. Bergara  1991
DIAZ, José; LARRAÑAGA, Germán y KALBOETXEAGA, Jesús M.
“Bergara. Ondare Artistikoa”. Pag 53. Euskara Zerbitzua. Bergarako Udala. Bergara 1993
GOROSABEL, Pablo
“Diccionario Histórico-Geográfico Descriptivo de los Pueblos, Valles, Partidos Alcaldías y Uniones. Año 1862”. Edición La Gran Enciclopedia Vasca. Bilbao 1972
IRIGOYEN, Domingo
"Ermitas e iglesias de Guipuzcoa". Anuario de Eusko Folklore. Tomo XIV. Pag 51. Vitoria 1934.
LARREA ELUSTIZA, José
“Breve Monografía de Vergara”, pag 44. Publicaciones de la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastian 1970.
LIZARRALDE, José Adriano Fr.:
“Semblanza religiosa de la Provincia de Guipuzcoa. Ensayo Iconográfico, Legendario e Histórico. Volumen I-Andra Mari. Reseña Histórica del culto de la Virgen Santísima en la provincia”. “El culto de la Virgen desde la segunda mitad del siglo XIII hasta fines del XIV” Pag 54 Imprenta C. Dochao de Eriguen. Bilbao 1926.
MURUGARREN ZAMORA, Luis
"Relación de puntos religiosos de Guipuzcoa". BRSVAP. Año XXVIII. Cuaderno 1º pag 62-ss. San Sebastian 1972
PEÑA SANTIAGO, Luis Pedro
"Fiestas tradicionales y romerías de Guipuzcoa". Pag 337. Ed Txertoa. San Sebastian 1973.
"Las ermitas de Guipuzcoa" Pag 269 Ed Txertoa. San Sebastian 1975.
“25 excursiones por Guipuzkoa. Arte, Creencias, Historia Paisaje. Pueblos tradicionales” Pag 51, 2ª edición. Ed Txertoa. San Sebastian 1992
SORONDO Imanol
“Las 38 ermitas de Bergara. Estudio Etnográfico Histórico” Anuario de Eusko Folklore. Tomo XXXI. Pag 176. San Sebastian 1982/1983

viernes, 3 de febrero de 2017

REVISTA HELDUAK-MAYORES CURSO 2016-2017.





Reunión para preparar próxima revista HELDUAK.-MAYORES.

PARA PREPARAR EL PRÓXIMO NÚMERO DE NUESTRA REVISTA  SE CONVOCA A LOS INTERESADOS A UNA REUNIÓN EL DIA 9 A LAS 4,30 EN TOPALEKUA.

TRAER VUESTROS ESCRITOS O FOTOS PARA INCLUIRLOS EN LA REVISTA.

Una riqueza insultante.

¿Cómo podemos llamar a quien amasa riquezas no dando de comer a los que no tienen nada?

De la clase de música.

Mientras vivas, brilla, no sufras por nada en absoluto. La vida dura poco, y el tiempo exige su tributo.




El Epitafio de Sícilo (en griego Ἐπιτάφιος τοῦ Σεικίλου) es la composición musical completa más antigua que se conserva. Es parte de una inscripción griega escrita en una columna de mármol puesta sobre la tumba que había hecho construir Sícilo para su esposa Euterpe, cerca de Trales (en Asia Menor), actual ciudad de Aydın, a unos 30 km de la ciudad costera de Éfeso (en Turquía), y datada en el siglo I aproximadamente. El autor es anónimo.

viernes, 27 de enero de 2017

¡ATENCIÓN!

EL VIAJE A LOS MONASTERIOS DE FITERO Y VERUELA ESTÁ COMPLETO.


Carl Sagan tenía una bola de cristal.

La predicción de Carl Sagan en 1995 que puede haberse cumplido.

Carl Sagan Planetary Society.JPG
"Cuando Estados Unidos sea una economía de servicios y de información; cuando casi todas las principales industrias de manufactura se hayan ido a otros países; cuando los increíbles poderes tecnológicos caigan en manos de muy pocos, y nadie que represente el interés público pueda siquiera comprender los interrogantes; cuando la gente haya perdido la capacidad de establecer sus propias agendas o cuestionar de una manera sabia a las autoridades; cuando, abrazados a nuestras bolas de crista y consultando nerviosamente nuestros horóscopos, con nuestras facultades críticas en declive, e incapaces de distinguir entre lo que nos gusta y lo que es verdad, nos deslicemos de nuevo, casi sin darnos cuenta, hacia la superstición y a la oscuridad".

Excursión Monasterios Fitero y Veruela .


lunes, 16 de enero de 2017

PENALTI.

PENALTI
Domingo de Enero. Es día de fútbol. La meteorología no tiene mayor importancia. Durante la celebración del encuentro, dos árbitros que lo fueron y que ahora arbitran desde una cadena radiofónica, emiten su opinión acerca de la decisión de pitar o no penalti, en un lance concreto del juego. Uno de ellos declara que no se ve el penalti por ningún sitio y que el trencilla de turno se ha equivocado al sancionarlo, cometiendo un error grave. El otro “ex”, declara que el penalti es clarísimo, está bien sancionado y por lo tanto el juez del encuentro ha acertado de pleno. Los dos son ex -árbitros recientes, incluso llegaron a coincidir en el tiempo en el que dirigían partidos.
Claro, tú estás escuchando las dos opiniones y te preguntas tantas cosas al mismo tiempo que finalmente te dices ¿y yo realmente que saco de todo esto? Hasta que reflexionas y piensas: Pero cómo es que no lo había visto antes, si es que es como la vida misma. Una cosa y la contraria al mismo tiempo. Uno, tu hijo que quiere ir y va por la izquierda y el otro hijo, tuyo también, o eso es lo que te han dicho, que va por la derecha. Aquellos que tienen hambre y no pueden catar la comida porque no la ven y otros que tienen toda la que quieran del mundo y no tienen apetito. Los que se duermen encima de un caballo del sueño que pasan y los que si no se meten el caballo no son capaces de dormir. Unos que maman de una teta y se van al metro noventa y otros que mamando de la misma teta se quedan en el uno sesenta. Algunos que tienen cuentas corrientes con muchos ceros al final y no tienen principios y otros que tienen los ceros al principio pero que no ven nunca el final. Unos que se miran al espejo y se ven guapos, se gustan y se toleran y otros que prefieren no tener espejo porque así no se flagelan y no caen en la depresión. Aquellos los menos, que se ríen con facilidad y tienen buen humor y otros los más, siempre tan serios y que lo que tienen son malos humos. Y así sucesivamente…………
Finalmente comprendes lo que es la vida y todo a través de algo que realmente nunca sabremos: si fue o no fue penalti.
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luciano

viernes, 6 de enero de 2017